El Banco de España defiende el uso del efectivo en la víspera del primer aniversario del gran apagón eléctrico

El Banco de España reivindica el efectivo tras el gran apagón y aconseja guardar entre 70 y 100 euros por persona para futuras emergencias.

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Banco de España EUROPA PRESS

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El Banco de España ha vuelto a poner en valor el papel del dinero en metálico como medio de pago justo cuando se cumple un año del apagón que dejó sin suministro eléctrico a toda la península ibérica y cuya recuperación completa se prolongó durante casi 23 horas.

El banco central subraya que operaciones tan básicas como la compra de bienes de primera necesidad o el simple regreso del trabajo al domicilio se vieron seriamente dificultadas por la dependencia de los pagos electrónicos, que quedaron inutilizados durante la emergencia.

En esta línea, desde el regulador insisten en que “el efectivo en aquel momento no iba a devolver la energía, pero pudo facilitar la vida durante la emergencia”.

El organismo recalca que el efectivo, es decir, los billetes y monedas en euros, sigue siendo un instrumento de pago con numerosas ventajas: “Asegura la privacidad, es inclusivo, ayuda a controlar el gasto, es seguro, es un depósito de valor”.

Asimismo, destaca que el denominado cero eléctrico puso de relieve dos atributos adicionales del efectivo: su rapidez, al posibilitar la liquidación inmediata de los pagos, y su autonomía, ya que “hoy por hoy, es el único medio de pago que se puede utilizar sin necesidad de un equipo, electricidad o internet”.

No obstante, uno de los principales problemas detectados el 28 de abril de 2025 fue precisamente la disponibilidad de efectivo. El Banco de España mantuvo, según explican desde la institución, un contacto muy estrecho con su red de sucursales y con los operadores privados responsables de la distribución del efectivo en la economía.

El propósito era conocer en tiempo real la situación de los cajeros automáticos, coordinar con los distintos agentes una gestión conjunta de los puntos más críticos y ofrecer a dichos operadores horarios ampliados en las sucursales del organismo para atender posibles necesidades extraordinarias.

Durante la jornada del apagón se registró un desplome de las retiradas de efectivo en cajeros. Aquellos terminales sin suministro eléctrico quedaron fuera de servicio, pese a conservar fondos en su interior, mientras que los que disponían de baterías y conectividad agotaron rápidamente sus billetes ante el fuerte repunte de la demanda.

Al día siguiente, una vez restablecida la red eléctrica, el banco central indica que se observó un repunte muy notable en las retiradas de efectivo en los cajeros.

En este contexto, durante los dos días posteriores —29 y 30 de abril de 2025— las entidades financieras y las compañías de transporte de fondos se coordinaron para llevar a cabo una “acción masiva de recarga de cajeros, priorizando aquellos en ubicaciones críticas”, tal y como atestiguan desde la institución.

Lecciones del apagón y el papel del euro digital

Por otra parte, la autoridad financiera sostiene que la experiencia ha permitido “extraer lecciones” de cara a un posible nuevo episodio similar. En primer término, el Banco de España destaca la solidez del sistema de distribución de efectivo, apoyado en su red propia de 16 sucursales y en una red externa de 42 centros operativos del Sistema de Depósito Auxiliar.

“El apagón demostró que la extendida implantación del sistema, junto con un horario de servicio muy amplio en el caso de los centros operativos, permite acercar en tiempo y distancia los fondos del Banco de España al consumidor final (ciudadanos, comercios y agencias bancarias)”, señalan desde la autoridad monetaria.

En segundo lugar, el supervisor pone en valor la “efectiva” coordinación, gestión y priorización que llevaron a cabo las entidades de crédito y las empresas de transporte de fondos. Añade que estos elementos resultaron “fundamentales” para garantizar la recuperación de la normalidad en el servicio.

En cualquier caso, el organismo recomienda que, para mitigar el impacto de posibles incidencias futuras, la población mantenga una cantidad mínima de efectivo destinada a la compra inmediata de bienes y servicios esenciales.

Recomendación: entre 70 y 100 euros por persona

En concreto, bancos centrales, ministerios de Economía y servicios de protección civil de distintos países aconsejan disponer de entre 70 y 100 euros en metálico por cada miembro de la familia, o al menos el importe necesario para cubrir las compras básicas durante 72 horas.

Por último, la entidad supervisora recuerda que el proyecto del Banco Central Europeo (BCE) —el euro digital— se concibe como un complemento al efectivo, y reitera que incorporará “una modalidad de monedero 'offline' que permitirá pagos en tales situaciones”.