El Banco de España eleva al 2,3% el PIB de 2026 y anticipa una inflación del 3%

El Banco de España mejora el PIB de 2026 al 2,3%, endurece sus previsiones de inflación y alerta de riesgos sobre empleo, déficit y reglas fiscales europeas.

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El Gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá Carlos Luján - Europa Press

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El Banco de España ha ajustado al alza en una décima su previsión de avance del Producto Interior Bruto (PIB) para 2026, que pasa al 2,3%, mientras recorta en dos décimas su estimación de crecimiento para 2027, hasta el 1,7%, y endurece sus cálculos sobre la inflación, que situará en el 3% este año y en el 2,5% el próximo.

El organismo supervisor ha difundido este viernes su nuevo cuadro macroeconómico del primer trimestre, un ejercicio que reconoce sometido a un nivel de incertidumbre “especialmente elevado” por la evolución de la guerra en Oriente Próximo.

Bajo la dirección de José Luis Escrivá, el Banco de España constata que la economía española ha mostrado un dinamismo intenso, mayor de lo previsto, tanto en el último tramo de 2025 como en los primeros meses de 2026. En ausencia del conflicto bélico, esta fortaleza habría justificado una revisión más amplia al alza del PIB de 2026.

Con esa información, el crecimiento del PIB podría haberse elevado al 2,4% en 2026, frente al 2,2% estimado en diciembre. Sin embargo, el impacto del conflicto en Oriente Próximo ha llevado a fijar finalmente la proyección en el 2,3%.

El ajuste refleja un efecto negativo del conflicto calculado en -0,4 puntos, que se ve compensado casi por completo por el estímulo fiscal aprobado por el Gobierno, valorado en +0,3 puntos.

Para 2027, el Banco de España prevé un avance del PIB del 1,7%, tres décimas menos que en el escenario previo al ataque a Irán y dos décimas por debajo de la proyección de diciembre, condicionado por el deterioro del contexto internacional y la retirada gradual del impulso fiscal.

La inflación media repuntará hasta el 3% en 2026

En lo relativo a la inflación general media, el supervisor calcula que en 2026 se situará en el 3%, nueve décimas más que en sus anteriores proyecciones, mientras que la inflación subyacente alcanzaría el 2,7%, dos décimas por encima.

Este repunte se explica, sobre todo, por el comportamiento reciente de los precios y por el encarecimiento de la energía a nivel global, factores que se verán parcialmente compensados, en cinco décimas, por la rebaja de la fiscalidad energética ya aprobada en el Congreso.

Además, el Banco de España avisa de que el shock energético impulsará de nuevo la inflación en la segunda mitad del año, una vez se reviertan las rebajas impositivas sobre la energía incluidas en el plan del Gobierno, de forma que el ritmo de avance de los precios podría acercarse al 3,3% a finales de 2026.

De cara a 2027, las tasas de inflación general y subyacente se situarían en el 2,5% y el 2,7%, respectivamente, seis décimas por encima de lo proyectado hace tres meses, debido a la evolución de las materias primas energéticas, al fin de las bonificaciones al transporte público a comienzos de año y al aumento previsto de la fiscalidad energética en la primavera de 2027 frente al mismo periodo de 2026.

La inflación podría rozar el 6% si el conflicto se prolonga

El informe incorpora varios escenarios alternativos, construidos con hipótesis sobre la duración del conflicto, el grado de perturbación en los mercados energéticos, la volatilidad financiera y la transmisión del shock energético a lo largo de la cadena productiva española.

En un escenario adverso, con subidas mayores del precio del petróleo y de la electricidad, el PIB avanzaría un 2,2% en 2026 y un 1,5% en 2027, mientras que la inflación se situaría en el 3,9% y el 2% en esos años.

En un escenario severo, con una guerra más prolongada e intensa, la expansión económica se reduciría al 1,9% en 2026 y al 1,1% en 2027, y la inflación escalaría hasta el 5,9% y el 3,2%, respectivamente.

Menor ritmo de creación de empleo y desaceleración del paro

El Banco de España anticipa que el mercado laboral perderá fuelle en los próximos trimestres. Tras un aumento del empleo del 2,7% en 2025, prevé que el crecimiento se modere al 2,2% en 2026 y al 1,3% en 2027.

La productividad por ocupado seguirá mostrando debilidad en 2026 y mejorará en 2027. El año 2026 reflejará la menor creación de empleo prevista, mientras que en 2027 la combinación de crecimiento del PIB y del empleo permitiría un avance de la productividad cercano al 0,4%, en línea con la media histórica.

En paralelo, la reducción del desempleo perderá intensidad respecto a los años anteriores. La tasa de paro bajaría seis décimas en 2026 y tres décimas en 2027, hasta el 9,9% y el 9,6%, respectivamente.

Suben los salarios por trabajador en un mercado laboral tensionado

El organismo alerta de que el mantenimiento de ciertas tensiones en el mercado de trabajo en el primer trimestre de 2026 —como muestra la elevada ratio entre vacantes y demandantes de empleo—, unido al shock energético, puede presionar al alza la remuneración por asalariado en los próximos trimestres.

Sus cálculos apuntan a que la remuneración por asalariado en la economía de mercado crecerá por encima de lo previsto anteriormente, aunque con una senda de desaceleración. En concreto, se proyecta un incremento del 4,1% en 2026 y del 3,9% en 2027, tres y cinco décimas más que en las previsiones de diciembre.

El déficit de 2026 empeora por el coste de las medidas fiscales

En términos de cuentas públicas, el Banco de España estima que el déficit se situará en el 2,3% del PIB en 2026 y 2027. Para este año supone un deterioro de dos décimas respecto a la previsión anterior, mientras que para 2027 implica una mejora de dos décimas.

El mayor dinamismo macroeconómico tendería a reducir el déficit, pero en 2026 este efecto queda lastrado por el paquete de medidas anticrisis del Gobierno, que tendría un impacto de alrededor del 0,5% del PIB. En 2027, la corrección del desequilibrio se ve limitada por la mayor revalorización de las pensiones derivada de la revisión al alza de la inflación esperada para 2026.

Las proyecciones sobre la ratio deuda/PIB se corrigen ligeramente al alza para 2026 y a la baja para 2027 respecto a diciembre, fundamentalmente por el mayor crecimiento nominal. Se espera que la deuda alcance el 99,2% del PIB en 2026 y descienda al 98,1% en 2027.

Riesgo de desvío del gasto frente a los compromisos con la UE

En cuanto al gasto neto computable a efectos de las reglas fiscales europeas, el Banco de España aprecia riesgo de que su crecimiento anual en 2025, 2026 y 2027 supere el límite máximo fijado en el plan fiscal estructural acordado con Bruselas, incluso considerando el margen de flexibilidad permitido.

Pese a ello, en términos acumulados desde 2023, el aumento proyectado aún se mantendría dentro de ese margen en 2025. En 2026 ya se detecta un riesgo de desviación al alza, que se intensificaría en 2027 por el aumento esperado de las partidas que impulsan el gasto y por el agotamiento del colchón de desviación acumulada que contemplan las nuevas reglas europeas.