El Banco de España obtuvo en 2025 un beneficio neto de 234,2 millones de euros, lo que supone su primer resultado positivo en tres ejercicios, de acuerdo con las cuentas anuales difundidas este lunes. Para lograrlo, la institución ha tenido que recurrir de nuevo a la liberación de provisiones, esta vez por un importe de 541,3 millones de euros.
Con estas cifras, la autoridad monetaria española deja atrás dos años consecutivos con beneficio cero. En 2023 y 2024 el organismo ya había evitado entrar en pérdidas pese al fuerte impacto del alza de los tipos de interés, gracias a la utilización de 14.160 millones de euros de sus provisiones acumuladas.
En 2025, la Comisión Ejecutiva del Banco de España acordó emplear una provisión de 541,3 millones de euros para compensar las pérdidas derivadas de los riesgos financieros cubiertos y así neutralizar las minusvalías latentes asociadas al tipo de cambio y al tipo de interés.
La inmensa mayoría de esa cuantía, 527,25 millones, se vinculó a minusvalías latentes por tipo de cambio, repartidas entre 298,16 millones en dólares canadienses, 210,06 millones en Derechos Especiales de Giro y 18,50 millones en renminbis chinos. Las minusvalías latentes de la cartera de renta fija se situaron en 14 millones, muy por debajo de los 435,23 millones registrados en 2024, y no se anotaron pérdidas en fondos de inversión.
“Desde mediados del pasado ejercicio, la bajada del coste de los pasivos por las sucesivas reducciones del tipo de interés de la facilidad de depósito, entre junio de 2024 y junio de 2025, permitió recuperar márgenes positivos y, por tanto, que la institución volviera a registrar beneficios”, ha explicado el Banco de España en un comunicado.
El escenario del Banco de España difiere del del Banco Central Europeo (BCE). Hace un mes, el organismo con sede en Fráncfort comunicó unas pérdidas de 1.254 millones de euros en 2025, su tercer ejercicio consecutivo en números rojos, aunque logró recortarlas un 84,2% respecto a 2024.
Conforme a la normativa vigente, la totalidad del beneficio se destinará al Tesoro. La incertidumbre sobre la obtención de ganancias al cierre de 2025 llevó al Banco de España a no efectuar pagos a cuenta durante el año natural. Finalmente, el 2 de marzo se transfirió el 90% del resultado, por 210,77 millones, quedando pendientes de envío 23,42 millones.
Los ingresos netos por intereses se mantuvieron en terreno negativo, con un saldo de -426,7 millones de euros, aunque mejoran un 95,5% frente a 2024, cuando el impacto adverso ascendió a 9.428,5 millones. Los ingresos brutos por intereses retrocedieron un 22%, hasta 14.348,5 millones, mientras que los gastos por este concepto se redujeron un 46,9%, hasta 14.775,2 millones.
Las operaciones de política monetaria arrojaron unos resultados netos negativos de 2.071 millones, un 75,3% menos que los 8.389 millones en negativo del ejercicio previo. En 2025, los intereses generados por la cartera de política monetaria sumaron 6.085,3 millones, un 3,2% menos que un año antes.
Al efecto positivo derivado de la liberación de provisiones se suma el impacto de los ingresos extraordinarios por redistribución de ingresos monetarios dentro del Eurosistema, que alcanzaron 1.054,9 millones, un 64,4% inferiores a los de 2024.
Entre enero y diciembre, el Banco de España registró 708,42 millones de euros en gastos de explotación, un 5,9% más. Dentro de esa partida, los costes de personal ascendieron a 378,1 millones, un 6,8% más, y los gastos en bienes y servicios llegaron a 242,68 millones, con un incremento del 9%. El desembolso asociado a la fabricación de billetes descendió un 10,6%, hasta 61,1 millones de euros.
Casi la totalidad de las provisiones del organismo, 18.879 millones de euros, se destinaban a cubrir riesgos financieros, que sumaban 18.749 millones, mientras que el resto, 130,4 millones, figuraba como otras provisiones.
Las reservas de oro al cierre del ejercicio alcanzaban un valor de 33.219,17 millones de euros, equivalentes a 9,054 millones de onzas troy de oro fino, valoradas a un precio de mercado de 3.669,11 euros por onza. El volumen de oro se mantuvo estable respecto al año anterior, pero su valor era 10.484,58 millones superior al de 2024 por el encarecimiento del metal (al cierre de 2024 la onza cotizaba a 2.511,07 euros). Este incremento se ha reflejado en las cuentas de revalorización del pasivo. El precio de adquisición del oro se sitúa en 850,43 millones de euros.
Retribuciones de Escrivá y del órgano de gobierno
Las cuentas anuales del Banco de España incluyen también la información sobre las retribuciones del gobernador, José Luis Escrivá, y de la subgobernadora, Soledad Núñez, aunque no es posible una comparación homogénea con 2024, ya que ambos tomaron posesión a mitad de ese ejercicio.
En 2025, el gobernador percibió un sueldo bruto de 212.796,68 euros y complementos personales por 24.925,02 euros. La subgobernadora recibió un salario bruto de 201.216,88 euros y complementos personales por 36.693,52 euros.
Los consejeros no natos del Consejo de Gobierno cuentan con una asignación anual bruta de 63.035,79 euros, que se eleva a 79.107,49 euros para quienes forman parte de la Comisión Ejecutiva. Además, los miembros de los órganos de gobierno cobran dietas por asistencia a sus reuniones, fijadas en 1.249,62 euros por sesión del Consejo de Gobierno y en 599,33 euros por sesión de la Comisión Ejecutiva.
A 31 de diciembre de 2025, la plantilla del Banco de España ascendía a 3.661 personas, 74 más que un año antes. En cuanto a la distribución por sexos, a esa misma fecha las mujeres representaban el 50% del total de empleados.