El Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón decidió este viernes dejar inalterado el tipo de interés de referencia “en torno al 0,75%”, al tiempo que actualizó al alza sus proyecciones de crecimiento económico y de inflación para los próximos ejercicios.
La autoridad monetaria prevé que la economía nipona mantenga un avance moderado, apoyada en la recuperación gradual de las economías extranjeras y en el fortalecimiento progresivo del “ciclo virtuoso de ingresos a gastos”, respaldado por las medidas económicas del Gobierno y unas condiciones financieras acomodaticias.
No obstante, el banco central señala que la trayectoria de la economía japonesa seguirá condicionada por el impacto de las políticas comerciales y de otras medidas que adopten las distintas jurisdicciones.
En materia de precios, la institución considera probable que la tasa interanual del IPC subyacente, que excluye los alimentos frescos, se modere por debajo del 2% durante la primera mitad de 2026, si bien estima que la inflación subyacente continuará avanzando de forma gradual.
En este contexto, el Banco de Japón calcula ahora que el PIB del país aumentó un 0,9% en 2025, dos décimas más que en la previsión difundida en octubre, mientras que para este año espera una expansión del 1%, frente al 0,7% anterior. Para 2027, en cambio, recorta su proyección de crecimiento del PIB al 0,8%, lo que supone dos décimas menos respecto a su estimación previa.
Respecto al IPC de referencia, el organismo mantiene sin cambios su previsión del 2,7% para 2025, eleva en una décima la estimación para este año, hasta el 1,9%, y ratifica su expectativa de un incremento del 2% para el ejercicio siguiente.
En cuanto al IPC subyacente, el banco central revisa en dos décimas al alza su proyección para 2025, hasta el 3%, y mejora en otras dos décimas la previsión de 2026, que sitúa en el 2,2%. Para el próximo año, contempla una inflación subyacente del 2,1%, una décima por encima de lo calculado en octubre.
“Los riesgos para las perspectivas incluyen la evolución de la actividad económica y los precios en el exterior bajo el impacto de las políticas comerciales y de otro tipo en cada jurisdicción, el comportamiento de las empresas en la fijación de salarios y precios, y la evolución de los mercados financieros y cambiarios”, ha advertido la entidad, subrayando la necesidad de prestar la debida atención al impacto de estos riesgos sobre la actividad económica y los precios de Japón.