El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves dejar sin variación los tipos de interés, ante las dudas sobre cómo afectará a la inflación el conflicto en Oriente Próximo. De este modo, la tasa de depósito (DFR) se mantiene en el 2%, el tipo rector para las operaciones principales de refinanciación (MRO) continúa en el 2,15% y la facilidad marginal de préstamo (MLF) permanece en el 2,40%.
“La guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas”, destaca el BCE en su comunicado.
Así, en línea con lo que ya descontaban los mercados, la institución ha decidido mantenerse en pausa tras haber frenado en junio de 2025 el ciclo de flexibilización, con el que redujo el coste del dinero en 200 puntos básicos mediante ocho recortes consecutivos, salvo el primero.
La inflación interanual de la zona euro se situó en febrero en el 1,9%, antes del ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, lo que supone una aceleración de dos décimas frente al 1,7% registrado en enero de 2026.