El BCE recorta sus pérdidas a 1.254 millones en 2025 pero encadena tres ejercicios en negativo

El BCE reduce drásticamente sus pérdidas en 2025 hasta 1.254 millones, pero suma ya tres años seguidos en negativo y mantiene el dividendo congelado.

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Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort (Alemania). Sebastian Gollnow/dpa

Sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort (Alemania). Sebastian Gollnow/dpa

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El Banco Central Europeo (BCE) cerró el ejercicio 2025 con unos 'números rojos' de 1.254 millones de euros, lo que supone el tercer año consecutivo con pérdidas, aunque al mismo tiempo implica un recorte del 84,2% frente al resultado negativo anotado en 2024.

Según ha detallado la institución con sede en Fráncfort, la "importante reducción" de los gastos netos por intereses ha sido clave para alejarse del abultado quebranto de 7.944 millones de euros registrado en 2024, que marcó el mayor saldo negativo de su historia.

Al igual que sucedió con los resultados de los dos ejercicios anteriores, las pérdidas del último año se mantendrán en el balance del BCE para ser absorbidas con beneficios futuros. Esto implica que, con cargo a 2025, no se repartirá dividendo alguno entre los bancos centrales nacionales de la zona euro.

El BCE no obtiene beneficios desde 2021, cuando ganó 192 millones de euros, mientras que en 2022 logró cerrar sus cuentas en equilibrio. El organismo presidido por Christine Lagarde ha subrayado que los números rojos se producen "después de muchos años registrando beneficios considerables" y responden a la orientación de la política monetaria aplicada para garantizar su mandato de estabilidad de precios.

En este sentido, ha rememorado que las actuaciones conocidas como Quantitative Easing (QE) obligaron a ampliar de forma notable el balance mediante compras de activos financieros, en su mayoría con tipos de interés fijos y vencimientos a largo plazo. Esta estrategia derivó en un fuerte incremento del pasivo sobre el que el BCE abona intereses a tipo variable.

Las alzas de los tipos de interés entre 2022 y 2023 para frenar la escalada inflacionista provocaron un aumento inmediato de los gastos por intereses asociados a esos pasivos, mientras que los ingresos financieros, en particular los generados por los valores adquiridos en el marco del programa de compras de activos (APP) y del programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), "no se incrementaron al mismo ritmo".

Las proyecciones internas apuntan a que el BCE podría volver a terreno positivo en 2026 o en el ejercicio posterior, aunque el calendario dependerá de la evolución futura de los tipos de interés, de los movimientos en los tipos de cambio y del tamaño y composición del balance del banco central. En cualquier caso, la institución ha remarcado que seguirá operando "eficazmente" y cumpliendo con su mandato con independencia de que continúen o no las pérdidas.