El BCE revisa al alza la inflación y recorta el PIB por la guerra en Oriente Próximo

El BCE eleva sus previsiones de inflación y recorta el crecimiento de la zona euro por el impacto de la guerra en Oriente Próximo.

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Reunión del Conseonsejo de Gobierno del BCE del 19 de marzo de 2026 ANGELA MORANT/ECB

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Las últimas proyecciones del Banco Central Europeo (BCE), que ya integran el efecto de los primeros días del conflicto en Oriente Próximo, apuntan en su escenario central a una inflación más elevada de la prevista anteriormente y a un crecimiento del PIB de la zona euro más moderado que el calculado en diciembre.

Según las nuevas estimaciones de los servicios técnicos del BCE, que de forma excepcional incluyen datos hasta el 11 de marzo, la tasa media de inflación se situará en el 2,6% en 2026, frente al 1,9% calculado en el anterior ejercicio. Para el próximo año, la institución espera ahora un avance de los precios del 2% en la eurozona, dos décimas más que en diciembre, y del 2,1% en 2028, por encima del 2% contemplado en la proyección previa.

“La inflación se ha revisado al alza en comparación con las proyecciones de diciembre, especialmente para 2026, debido a la subida de los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo”, señala el instituto emisor.

En paralelo, los economistas del BCE calculan que la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, también se situará por encima de lo anticipado en diciembre. Así, la tasa media alcanzaría el 2,3% en 2026, el 2,2% en 2027 y el 2,1% en 2028, frente a las subidas del 2,2%, 1,9% y 2% previstas anteriormente.

El BCE indica que esta trayectoria más alta de los precios responde sobre todo a la transmisión del encarecimiento de la energía al resto de componentes de la inflación, excluidos la energía y los alimentos.

Revisión a la baja del crecimiento del PIB

En lo que respecta a la actividad de la zona euro, las nuevas previsiones recogen una expansión media del PIB del 0,9% en 2026, tres décimas menos de lo estimado en diciembre. Para 2027, el crecimiento se situaría en el 1,3%, por debajo del 1,4% calculado anteriormente, mientras que para 2028 se mantiene la proyección del 1,4%.

Según el BCE, este recorte, especialmente intenso en 2026, obedece al impacto de la guerra sobre los mercados de materias primas, las rentas reales y la confianza a escala global. Con todo, la institución considera que el bajo desempleo, la fortaleza de los balances del sector privado y el aumento del gasto público en defensa e infraestructuras “deberían seguir respaldando el crecimiento”.

En línea con el compromiso de su estrategia de política monetaria de incorporar los riesgos y la incertidumbre al proceso de decisión, los expertos del BCE han evaluado también cómo la guerra en Oriente Próximo podría incidir en la inflación y el crecimiento bajo varios escenarios alternativos ilustrativos.

De acuerdo con este análisis, una perturbación prolongada en el suministro de petróleo y gas “elevaría la inflación por encima, y reduciría el crecimiento por debajo, de las proyecciones del escenario de referencia”.

En cualquier caso, el BCE remarca que las consecuencias para la inflación a medio plazo dependen en gran medida de la intensidad de los efectos indirectos y de segunda ronda derivados de un shock energético más fuerte y persistente.