El Grupo Banco Europeo de Inversiones (Grupo BEI) formalizó en 2025 operaciones de financiación en España por un total de 13.800 millones de euros, lo que supone cerca del 14% de los 100.000 millones movilizados por la institución en el conjunto de la Unión Europea, manteniendo así el mismo peso relativo que el ejercicio previo, según se recoge en su balance anual.
Este volumen sitúa de nuevo a España como el principal receptor de recursos del banco comunitario, por delante de otros grandes socios como Francia e Italia, que cerraron acuerdos por 13.121 y 12.343 millones de euros, respectivamente.
La cifra global, próxima a los 14.000 millones, procede de la combinación de la actividad ordinaria del BEI en España durante 2025, que alcanzó 10.900 millones, y del refuerzo derivado de los préstamos ligados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE (Next Generation EU), a través del cual se canalizaron otros 2.900 millones.
“Ha sido un año récord para el Banco Europeo de Inversiones en España debido a dos razones fundamentales: la fuerza y el dinamismo de la economía española, que tiene esa demanda de inversión en proyectos de gran calidad, y, en segundo lugar, una situación relativamente temporal, que es la aplicación de los préstamos 'Next Generation'”, ha señalado la presidenta del grupo, Nadia Calviño.
Pese a ello, Calviño ha evitado pronunciarse sobre si este impulso se mantendrá sin cambios en 2026, al considerar que parte del avance registrado en 2025 obedece a un escenario excepcional asociado al despliegue de los fondos europeos.
En cualquier caso, la presidenta ha remarcado que el BEI seguirá actuando como un “socio estratégico fundamental” para España en los próximos años, respaldando tanto a las administraciones públicas como al tejido empresarial en iniciativas clave para la competitividad, la transición ecológica y la atracción de inversión privada.
Entre las líneas prioritarias de 2025 figura el apoyo a pequeñas y medianas empresas vinculadas con ámbitos como la seguridad y la defensa. En este contexto, Calviño ha avanzado la firma de un nuevo acuerdo con Banco Santander en España para proporcionar liquidez y garantías al tejido empresarial.
La responsable del BEI ha detallado que este tipo de colaboraciones permiten trasladar la financiación europea a compañías de menor tamaño integradas en la cadena de valor de sectores estratégicos, aprovechando la capilaridad de la banca comercial.
“Estamos financiando a las pequeñas y medianas empresas en toda la cadena de suministro del sector de la seguridad y la defensa”, ha indicado, recordando que el banco ya ha puesto en marcha operaciones similares con entidades de otros Estados miembros.
Además, Calviño ha resaltado que la vivienda asequible se ha consolidado como otra de las áreas con mayor crecimiento dentro de la actividad del Grupo BEI, con un aumento de la inversión de hasta el 50% en el último año.
Según ha apuntado, España figura entre los mercados más relevantes para el banco en este ámbito, con proyectos destacados en ciudades como Barcelona y con actuaciones centradas en la innovación en materiales y en la rehabilitación de edificios.
Balance del BEI en la Unión Europea
En el conjunto de la UE, el Grupo BEI cerró 2025 con un volumen de financiación récord de 100.000 millones de euros, impulsado por el incremento de las inversiones en redes energéticas, vivienda, innovación y proyectos relacionados con la seguridad y la defensa.
Cerca del 60% de estos recursos se dirigió a iniciativas vinculadas al clima y a la transición energética, con 32.900 millones orientados a reforzar la seguridad energética y 11.600 millones destinados a redes eléctricas y sistemas de almacenamiento.
Cuadruplicación del apoyo al sector de defensa
El banco asignó 5.200 millones de euros a actuaciones de rehabilitación, innovación y nueva construcción de vivienda, y multiplicó por cuatro su financiación en seguridad y defensa hasta alcanzar los 4.000 millones.
Asimismo, reforzó su respaldo a ámbitos como la agricultura y la bioeconomía, con 7.700 millones, y puso en marcha el programa TechEU con 22.400 millones para potenciar tecnologías estratégicas. Fuera de las fronteras de la UE, destinó 9.000 millones a operaciones internacionales, manteniendo su apoyo a Ucrania.