El bloqueo de Ormuz por el conflicto en Irán sacude la energía y la logística global, según Oliver Wyman

El cierre práctico de Ormuz por el conflicto en Irán dispara costes energéticos, seguros y logística global, según un informe de Oliver Wyman.

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El conflicto en Oriente Medio y el cierre práctico del Estrecho de Ormuz están teniendo ya un efecto directo sobre las cadenas de suministro internacionales, al golpear simultáneamente los flujos de energía, los componentes industriales y el transporte marítimo, de acuerdo con un informe de Oliver Wyman publicado este jueves.

El Estrecho de Ormuz, paso por el que circula en torno al 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se mueve por mar en todo el planeta, se encuentra prácticamente bloqueado. Esta situación está impulsando al alza las cotizaciones del crudo, del gas y del combustible de aviación, y se deja notar también en sectores como el alimentario, el manufacturero, el sanitario y el tecnológico.

El análisis señala que el impacto trasciende el ámbito energético, ya que bienes como fertilizantes, metanol, polímeros, aluminio, azufre y helio, en cuya producción y salida al exterior la región del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) desempeña un papel clave, se ven sometidos a una fuerte presión por las interrupciones actuales.

Presión sobre márgenes y suministro

En el terreno logístico, los corredores marítimos entre Asia y Europa experimentan ya alteraciones severas, con desvíos de rutas, esperas prolongadas en fondeo y cuellos de botella. Según la consultora, esto se traducirá en un encarecimiento de componentes y materias primas, plazos de entrega más largos, mayor tensión sobre el capital circulante de las compañías, erosión de márgenes y posibles incidencias de desabastecimiento.

Oliver Wyman remarca que, aun cuando las hostilidades se redujeran, el retorno a la normalidad no sería inmediato. Los efectos colaterales podrían extenderse durante días o incluso semanas, mientras se reequilibran los flujos comerciales, se reactivan las coberturas de seguro y se recuperan las capacidades logísticas en la zona.

Hasta el momento, más de 150 buques, entre ellos petroleros y metaneros de GNL, se han visto forzados a permanecer fondeados o a modificar su ruta, lo que ha interrumpido de forma significativa las operaciones de transporte marítimo en el área. Al menos cinco mercantes han sufrido daños, con una exposición estimada de 90 millones de dólares en valor asegurado de casco, cifra que excluye tanto el valor de la carga como la responsabilidad civil.

Seguro marítimo más caro y riesgo para pasajeros

El informe pone de relieve, además, el acusado encarecimiento del seguro marítimo por riesgo de guerra en la región. En cuestión de horas, las primas aplicadas a los tránsitos han pasado de alrededor del 0,25% del valor del casco a aproximadamente el 1,25%, y la firma anticipa nuevas alzas si persiste la tensión ligada al cierre de Ormuz.

La crisis repercute igualmente en el transporte de pasajeros. El documento indica que actualmente hay seis cruceros en la zona, con capacidad conjunta para unos 18.000 viajeros, que han quedado retenidos sin opciones inmediatas de repatriación, lo que añade un componente humanitario y reputacional al ya considerable impacto económico y logístico del conflicto.