El Brent escala un 5% y roza los 97 dólares mientras las Bolsas europeas se preparan para recortes

El Brent se dispara por encima del 5% en plena tensión en Ormuz, presionando al alza al gas y anticipando caídas en las Bolsas europeas.

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Una plataforma petrolífera EUROPA PRESS/MÁLAGAPORT

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El barril de petróleo Brent, referencia en el mercado europeo, avanzaba más de un 5% a las 8.16 horas, antes de que arrancara la negociación en las Bolsas del continente, situándose ligeramente por encima de los 96 dólares por unidad, aún lejos de los 118 dólares alcanzados el pasado lunes. Sin embargo, en la noche del miércoles el Brent llegó de nuevo a superar de forma puntual la cota de los 100 dólares.

Aun así, el crudo Brent continúa claramente por encima de los 72 dólares a los que cotizaba antes del ataque contra Irán llevado a cabo por Estados Unidos e Israel.

En paralelo, el precio del West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, repuntaba cerca de un 5% antes de la apertura de los parqués europeos, hasta los 91,49 dólares por barril.

La decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de poner en el mercado 400 millones de barriles procedentes de sus reservas estratégicas no ha logrado frenar el repunte del crudo, impulsado por la guerra en Oriente Próximo y los problemas para cruzar el estrecho de Ormuz, paso por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas mundial.

Pese a tratarse de la mayor liberación de reservas en la historia de la AIE, con Estados Unidos aportando 172 millones de barriles, los inversores siguen temiendo que el conflicto se prolongue más de lo previsto. A ello se suman las continuas incidencias en el estrecho de Ormuz, donde varios petroleros han sido objeto de ataques.

Las autoridades marítimas de Reino Unido informaron este jueves de nuevos ataques con misiles de origen desconocido en el estrecho de Ormuz. Dos petroleros resultaron alcanzados y tuvieron que ser evacuados por los incendios declarados a bordo, mientras que un buque portacontenedores también registró un fuego, aunque de menor entidad.

Estos episodios se suman a los ataques registrados el miércoles contra otros tres barcos, en plena escalada militar en la zona tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y las posteriores represalias iraníes.

La intensificación de las hostilidades ha alterado de forma significativa el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, un enclave clave por el que pasa en torno a una quinta parte del comercio mundial de crudo transportado por mar, además de un volumen relevante de gas natural licuado y fertilizantes.

La práctica paralización del tránsito de buques en Ormuz ha obligado a los países productores del Golfo a recortar bombeos, lo que ha desencadenado una fuerte presión alcista tanto sobre el petróleo como sobre el gas natural.

En Wall Street, los índices Dow Jones y Nasdaq cerraron la sesión del martes con leves descensos, inferiores a una décima.

En este escenario, las principales plazas bursátiles asiáticas registran pérdidas este jueves. El Nikkei japonés ha concluido con una caída del 1%, mientras que el Kospi surcoreano ha retrocedido casi un 0,5%. A su vez, el Hang Seng de Hong Kong se deja cerca de un 0,9% y la Bolsa de Shanghai cede en torno a un 0,1%.

En Europa, los futuros apuntan a un inicio de sesión en negativo, con retrocesos previstos de entre el 0,6% y el 0,8%.

El Ibex 35 terminó la jornada de ayer con un descenso moderado del 0,53%, hasta los 17.351,9 puntos. En el momento del cierre del selectivo español y de los principales mercados europeos, el barril de Brent avanzaba un 4,8%, hasta los 92 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, repuntaba un 4,58%, hasta los 87,35 dólares.

El gas natural también volvió a encarecerse en la sesión anterior. El contrato TTF, negociado en los Países Bajos y referencia para Europa, registró al cierre de las Bolsas del Viejo Continente una subida del 4,02%, hasta los 49,30 euros por megavatio hora.

EL ESTRECHO DE ORMUZ, CRUCIAL PARA EL TRANSPORTE DE GAS Y PETRÓLEO

El estrecho de Ormuz constituye la principal vía marítima para el transporte mundial de petróleo y gas. Por este corredor circula aproximadamente uno de cada cinco barriles de crudo, de modo que cualquier perturbación tiene un efecto inmediato sobre la economía global, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se ha situado en el centro del tablero económico internacional y vuelve a plantearse la incógnita de qué sucederá si su cierre de facto se prolonga en el tiempo, aunque no exista un bloqueo oficial.

En la práctica, Ormuz actúa como un cuello de botella por el que debe pasar la mayor parte del petróleo y del gas que sale del golfo Pérsico hacia los mercados internacionales. Desde este punto parten las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la zona. Según la EIA, la mayoría de los volúmenes que cruzan este paso carecen de rutas alternativas para abandonar la región.

El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo.

El flujo de crudo a través de este corredor promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, lo que equivale a alrededor del 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según datos de la EIA.

Los volúmenes que atravesaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 supusieron más de una cuarta parte del comercio marítimo global de petróleo y cerca de una quinta parte del consumo mundial de crudo y productos refinados.

Asimismo, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) transitó por este estrecho en 2024, principalmente procedente de Qatar.

EEUU LANZA UN PLAN PARA ASEGURAR CARGAMENTOS

La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos anunció el pasado viernes la puesta en marcha de un programa dotado con 20.000 millones de dólares (17.236 millones de euros) para garantizar los cargamentos transportados por vía marítima en Oriente Próximo.

Según el organismo, la iniciativa se presentó tras las consultas mantenidas con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y se aplicará en “estrecha coordinación” con el Mando Central de Estados Unidos (Centcom).

En una primera fase, el plan se enfocará en ofrecer coberturas para maquinaria y casco —es decir, el propio buque—, así como para la mercancía transportada. La DFC ya ha seleccionado aseguradoras estadounidenses con las que suscribir las pólizas.

“La cobertura de DFC ofrecerá un nivel de seguridad que ninguna otra póliza puede proporcionar. Estamos seguros de que nuestro plan de reaseguro permitirá que el petróleo, la gasolina, el gas natural licuado, el combustible para aviones y los fertilizantes vuelvan a fluir a través del estrecho de Ormuz hacia el resto del mundo”, ha afirmado el consejero delegado de DFC, Ben Black.