El barril de petróleo Brent, referencia en Europa, retrocedía al cierre de la sesión por debajo del umbral de los 100 dólares, hasta los 97,70 dólares a las 21.00 horas, si bien todavía acumulaba un avance diario del 2,6%. Durante la jornada, el crudo llegó a superar los 103 dólares por barril, impulsado por el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de bloquear el estrecho de Ormuz.
En paralelo, el precio del West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, seguía una evolución semejante y moderaba su subida hasta los 97,04 dólares por barril, lo que supone un incremento diario del 0,5%.
Washington ha comunicado la puesta en marcha de un bloqueo que será aplicado “imparcialmente” a buques “de todas las naciones que entren o salgan de puertos iraníes y zonas costeras”, unas medidas que ya han comenzado a ejecutarse, según ha confirmado el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés).
El organismo británico detalla que ha recibido la notificación de que, desde las 16.00 horas de este lunes, “se están aplicando restricciones de acceso marítimo que afectan a los puertos iraníes y a las zonas costeras, incluidas las ubicaciones a lo largo del golfo Arábigo (Pérsico), el golfo de Omán y el mar Arábigo al este del estrecho de Ormuz”.
“Con efecto inmediato la Armada de Estados Unidos (...) comenzará el proceso para bloquear todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca en redes sociales, en su primera valoración tras el fracaso de las conversaciones mantenidas el sábado en Islamabad (Pakistán) entre delegaciones de Estados Unidos e Irán.
El anuncio provocó un fuerte repunte inicial en los mercados energéticos, con alzas del 7,3% en el Brent y del 8,5% en el WTI al inicio de la sesión, movimientos que se han ido moderando a lo largo del día pese a la entrada en vigor de las restricciones.
En este contexto, el mandatario estadounidense ha advertido este lunes de que ordenará “eliminar” las embarcaciones de la Armada iraní que traten de vulnerar el bloqueo decretado por Washington en el estrecho. “Si alguno de estos barcos se acerca siquiera a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato”, ha aseverado.
Mientras tanto, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha defendido este lunes la vigencia del alto el fuego pactado la semana pasada entre Irán y Estados Unidos, pese a que las últimas rondas de contactos no hayan desembocado en un acuerdo formal.
El dispositivo naval, que cuenta con el respaldo del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenaza con complicar aún más el tránsito de petroleros en una de las rutas clave del planeta, por donde antes del estallido del conflicto circulaba en torno a una quinta parte del crudo mundial.
En respuesta al agravamiento de la crisis en Oriente Próximo, los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han comunicado que su producción de crudo se redujo un 27,5% en marzo respecto al mes anterior, lo que supone unos 7,88 millones de barriles diarios menos en el mercado.
De acuerdo con las cifras difundidas por la OPEP en su boletín mensual de abril, el bombeo conjunto de los socios del cártel descendió en marzo hasta los 20,79 millones de barriles al día (mb/d), frente a los 28,67 mb/d registrados en febrero.
Pese a este recorte de la oferta, la organización mantiene sin cambios su previsión de que la demanda mundial de petróleo aumente en 1,4 mb/d en 2026 con respecto a 2025, según su última evaluación.
En un escenario marcado por las tensiones geopolíticas, el barril de Brent continúa claramente por encima de los 72 dólares que marcaba antes del inicio de la ofensiva estadounidense-israelí que ha acabado con varios altos cargos de la República Islámica, “entre ellos el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei”, aunque se sitúa por debajo del máximo de 119 dólares por barril alcanzado en marzo.
El estrecho de Ormuz es un paso marítimo de enorme relevancia estratégica, por el que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo por mar, además de un volumen significativo de gas natural licuado y fertilizantes.
La práctica paralización del tráfico de buques en esta zona ha obligado a los grandes productores del Golfo a recortar su actividad, lo que a su vez ha contribuido a la escalada de los precios tanto del crudo como del gas natural.