El Brent rebasa los 64 dólares tras el nuevo arancel del 25% de Trump a quienes comercien con Irán

El Brent supera los 64 dólares y marca máximos desde noviembre tras el anuncio de Trump de un arancel del 25% a países que comercien con Irán.

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21 December 2019, US, West Palm Beach: US President Donald Trump reacts during the Turning Point USA Student Action Summit at the Palm Beach County Convention Center. Photo: -/SMG via ZUMA Wire/dpa -/SMG via ZUMA Wire/dpa

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El barril de crudo Brent, referencia en Europa, superó este martes la cota de los 64 dólares y se situó en su nivel más alto desde finales de noviembre, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la puesta en marcha inmediata de un arancel del 25% a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán.

Antes de la apertura de las bolsas europeas, el Brent llegó a alcanzar los 64,36 dólares por barril, lo que supone una subida del 1,5% respecto al cierre de la sesión anterior y el precio más elevado desde el 20 de noviembre de 2025.

En paralelo, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzaba este martes un 1,3% hasta los 60,09 dólares, su valor máximo desde el pasado 5 de diciembre.

En lo que va de 2026, el Brent acumula una ganancia cercana al 5%, mientras que el WTI registra un incremento de alrededor del 4,6%.

Al impacto de la intervención estadounidense en Venezuela y a las tensiones derivadas del conflicto entre Rusia y Ucrania se suma ahora el anuncio de Trump, que este lunes confirmó la entrada en vigor inmediata de un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán.

“Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% en todos los negocios que haga con Estados Unidos de América”, publicó Trump en su cuenta en la red social de su propiedad Truth Social.

En los últimos días, Trump ha reiterado su voluntad de respaldar las protestas que se están extendiendo por las principales ciudades iraníes y que, de acuerdo con organizaciones de Derechos Humanos, habrían provocado ya la muerte de más de 600 personas.