El barril de petróleo Brent, referencia en Europa, vuelve este viernes a situarse por encima del umbral de los 110 dólares, al alcanzar los 112,6 dólares con un repunte del 4,6%, en un contexto marcado por los mensajes contradictorios de Estados Unidos sobre sus contactos con Irán y pese a que Washington ha pronosticado el fin de la guerra en “un par de semanas”.
Al mismo tiempo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzaba un 5%, hasta los 99,46 dólares por barril.
A comienzos de la semana, el precio del petróleo se desplomó tras el anuncio de Donald Trump sobre el inicio de conversaciones “sólidas” con Irán de cara a una posible resolución del conflicto en Oriente Próximo.
No obstante, este viernes el Brent ha vuelto a tocar los 112 dólares, en un escenario en el que los mercados han dejado de reaccionar a la baja ante los anuncios procedentes de Estados Unidos, mientras prosiguen los ataques entre Irán y las milicias afines, por un lado, e Israel y Estados Unidos, por otro.
De esta forma, el Brent se aproxima de nuevo al máximo de 119 dólares por barril alcanzado hace unas semanas, muy lejos de los 72 dólares en los que cotizaba antes del inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, operación en la que han muerto varios altos cargos iraníes, incluido el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Este viernes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado que la guerra de Irán concluirá “en un par de semanas” y que el desenlace será una República Islámica “más débil que nunca”.
“Cuando hayamos terminado con ellos en las dos próximas semanas, serán más débiles que en toda su historia reciente e incapaces de esconderse tras sus armas, o de obtener un arma nuclear”, ha declarado Rubio ante los medios.
En paralelo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha afirmado que el país intensificará sus operaciones militares y ha lanzado nuevas advertencias contra otros dirigentes iraníes, al sostener que las autoridades de Teherán “pagarán un precio alto y creciente” por sus “crímenes de guerra” en Israel.
Además, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han informado de dos bombardeos contra una planta de agua pesada en la provincia de Arak, en el centro-oeste de Irán, y contra una instalación de producción de óxido de uranio concentrado en la provincia de Yazd, en el centro del país. Las autoridades iraníes han señalado que, por el momento, no existe riesgo de contaminación para la población.
La fuerte volatilidad de las cotizaciones del crudo responde también a la percepción de que la guerra podría prolongarse más de lo previsto —se acerca ya al mes de duración— y a las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz.
Los países del G7 y la Unión Europea han reclamado este viernes, tras una reunión en Francia, restablecer de forma “permanente” la libertad y seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, aunque no han concretado nuevos pasos respecto a la propuesta del inquilino de la Casa Blanca de desplegar una fuerza naval para garantizar la reapertura de la ruta.
Trump, de hecho, volvió a cargar este jueves contra sus socios de la OTAN por la falta de apoyo en Oriente Próximo y advirtió de que Washington “no olvidará” esta ausencia de implicación.
El estrecho de Ormuz es un punto de paso clave por el que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima, además de un volumen significativo de gas natural licuado y fertilizantes.
La casi total paralización del tráfico en esta ruta ha forzado a los productores del Golfo a recortar el bombeo, lo que a su vez alimenta la escalada de los precios tanto del crudo como del gas natural.