El Brent retrocede a 106 dólares tras una sesión de fuertes vaivenes

El Brent cierra en torno a 106 dólares tras una jornada de gran volatilidad marcada por la guerra en Irán y la liberación de reservas de la AIE.

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Exterior de una gasolinera, a 28 de octubre de 2024, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

Exterior de una gasolinera, a 28 de octubre de 2024, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, cotizaba en torno a las 20.20 horas por debajo de los 105 dólares, aunque poco después repuntaba de nuevo hasta los 106, tras una jornada marcada por un brusco encarecimiento que llegó a situar el precio del crudo por encima de los 118 dólares, apenas por debajo del máximo de la semana pasada, cuando alcanzó los 119 dólares.

A lo largo del día se han producido amplias oscilaciones en las cotizaciones después de que en las últimas horas fueran atacadas varias instalaciones clave de infraestructura energética en Oriente Próximo.

En paralelo, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, llegó a abaratarse por debajo de los 93 dólares para después recuperar terreno hasta los 94, tras haber llegado a marcar un máximo intradía de 98,70 dólares.

El recrudecimiento de la guerra de Irán sigue alimentando la inestabilidad en el mercado petrolero después de que este miércoles Israel atacara el yacimiento de gas de South Pars, compartido con Catar, y que Irán haya respondido con ataques contra un complejo de gas natural licuado situado en la localidad catarí de Ras Laffan.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó la semana pasada poner en el mercado 400 millones de barriles procedentes de reservas estratégicas, la mayor operación de su historia, con el objetivo de aliviar las tensiones sobre los precios del crudo. Dentro de este plan, Estados Unidos aportará 172 millones de barriles y España liberará 11,5 millones.

Desde el inicio de la ofensiva en Oriente Próximo, las cotizaciones del petróleo muestran un comportamiento extremadamente volátil. El Brent llegó a los 119 dólares la semana pasada, una cota que contrasta con los 72 dólares por barril que registraba antes de los bombardeos sobre Irán, que han provocado la casi paralización del tráfico marítimo en la ruta estratégica del estrecho de Ormuz.

Por este corredor pasaba aproximadamente una quinta parte del comercio marítimo mundial de crudo, además de un volumen relevante de gas natural licuado y fertilizantes. La mayoría de los buques ha dejado de cruzar la zona ante las amenazas de nuevos ataques por parte del país persa, que han dejado ya más de una decena de embarcaciones dañadas.

En este contexto de incertidumbre, el Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves mantener inalterados los tipos de interés ante las dudas sobre el impacto del conflicto en Oriente Próximo en la inflación. Las nuevas proyecciones del organismo empeoran tanto las perspectivas de precios como las de crecimiento del PIB respecto a las estimaciones anteriores.

Otros bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, también han optado en las últimas horas por dejar sin cambios el precio del dinero, en un escenario marcado por las dudas sobre las consecuencias de la crisis energética para la economía global.

El inquilino de la Casa Blanca ha restado importancia este jueves a la subida del precio del petróleo y el gas por la espiral de conflicto en Irán que ya se extiende a toda la región del Golfo, afirmando que pronosticaba que “los números serían peores”.

En este mismo marco, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha confirmado que pedirá 200.000 millones de dólares (unos 174.100 millones de euros) para financiar la guerra en Irán, cuando se cumplen 20 días de la ofensiva lanzada por sorpresa junto a Israel para decapitar a la República Islámica y acabar con sus capacidades militares.

“Hace falta dinero para eliminar a los malos”, ha aseverado el jefe del Pentágono en unas declaraciones que no apuntan a un final temprano de la ofensiva en Oriente Próximo, a pesar de haber señalado que todo sigue “conforme el plan”.

En la misma línea, la Administración Trump ha aprobado “posibles” ventas de armamento a las autoridades de Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, por un valor superior a los 15.000 millones de dólares (unos 13.000 millones de euros).