El barril de crudo Brent, referencia en Europa, avanzaba un 1,2% a las 8.08 horas y se situaba por encima de los 62,7 dólares, en la previa a la apertura de las Bolsas europeas y a la cumbre de grandes petroleras convocada este viernes por la Casa Blanca, a la que acudirá la española Repsol para tratar la situación en Venezuela.
En el caso del West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, el precio del barril repuntaba igualmente un 1,2%, hasta alcanzar los 58,45 dólares.
La Administración encabezada por Donald Trump planea mantener sin fecha límite el control sobre las exportaciones de petróleo venezolano, dentro de una estrategia para la reconstrucción económica del país y con la vista puesta en que Venezuela vuelva a ser un suministrador relevante de crudo para el mercado internacional y un socio de Estados Unidos.
Repsol prevé solicitar al Gobierno de Trump la reanudación de las exportaciones de petróleo venezolano, actividad que tuvo que suspender después de que en marzo la Administración de Donald Trump revocase, con efectos desde el 27 de mayo, la licencia que le permitía realizar esas operaciones.
Según avanzó Bloomberg, citando a una persona conocedora del proceso, la petrolera española presentará la petición ante responsables estadounidenses en los próximos días.
La compañía desea recuperar ese flujo comercial, indicó la misma fuente, de modo que la empresa dirigida por Josu Jon Imaz volvería a exportar el crudo que Venezuela mantiene almacenado. Fuentes de la energética consultadas por Europa Press rehusaron hacer comentarios.
El propio presidente Donald Trump tiene intención de asistir a la reunión de este viernes con los máximos ejecutivos de las grandes petroleras, tal y como confirmó un funcionario de la Casa Blanca a Fox Business.
En esta línea, el secretario de Estado de Energía estadounidense, Chris Wright, señaló que la ampliación de la presencia de Chevron en Venezuela y el papel de Estados Unidos en el país caribeño podrían materializarse "bastante rápido".
"Probablemente veremos un rápido crecimiento de las actividades de Chevron allí. Veremos a Conoco (Phillips), Exxon y docenas de otras empresas estadounidenses preguntándose de inmediato: '¿Qué papel constructivo podemos desempeñar? ¿Cómo podemos contribuir un poco a las operaciones existentes?'. Trabajarán para analizar la situación de la industria y qué consejos y ayuda productiva pueden brindar al respecto", añadió en declaraciones a Fox Business.
Todo este movimiento llega tras el giro registrado desde el pasado 3 de enero, cuando el Gobierno de Donald Trump intervino en Venezuela, anunciando su decisión de someter a control indefinido las exportaciones de petróleo y la captura y derrocamiento de Nicolás Maduro como presidente del país.
Revocación de licencias en marzo
A finales de marzo, Washington optó por anular los permisos y exenciones que permitían a varias petroleras, entre ellas Repsol, exportar crudo desde Venezuela, fijando como fecha límite para cesar las operaciones el 27 de mayo, plazo que ya ha expirado. Además de la española, se vieron afectadas la francesa Maurel et Prom y la italiana Eni, entre otras.
Repsol opera en Venezuela mediante participaciones en sociedades licenciatarias de gas (Cardón IV, etc.) y en empresas mixtas de crudo (Petroquiriquire y otras). El país supone el 15% de las reservas probadas totales del grupo, con más de 250 millones de barriles equivalentes de petróleo.
Pese al endurecimiento de las restricciones sobre el petróleo, la compañía ha continuado con su negocio gasista en el país, que concentra la mayor parte de su actividad local. De hecho, más del 80% de su presencia en Venezuela corresponde al gas, segmento que no estaba afectado en los mismos términos por las sanciones al crudo.
A 30 de junio, la exposición patrimonial de Repsol en Venezuela ascendía a 330 millones de euros, por debajo de los 504 millones de euros registrados al cierre de 2024. Esta cuantía recogía principalmente la financiación otorgada a sus filiales venezolanas, la inversión en Cardón IV y los créditos pendientes de cobro con PDVSA.
La producción neta media de Repsol en Venezuela durante el primer semestre fue de 70.500 barriles equivalentes de petróleo al día, frente a los 65.000 barriles equivalentes de petróleo diarios del mismo periodo de 2024.
Desde la suspensión de la licencia en marzo, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha reiterado la voluntad de mantener "un diálogo constructivo y totalmente transparente" con las autoridades, "incluidas las estadounidenses", con el objetivo de "garantizar un marco estable" para las operaciones de la compañía en Venezuela y poder retomar las exportaciones de hidrocarburos como vía de compensación por las deudas históricas que mantiene PDVSA.
"Cuando hablo de un marco estable para las actividades, por supuesto, incluye mecanismos viables para monetizar nuestra producción", subrayó el directivo el pasado mes de octubre en una conferencia con analistas para presentar los resultados de los nueve primeros meses de 2025.