El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, ha repuntado con fuerza este miércoles hasta situarse cerca de los 110 dólares por unidad, con una subida de casi el 6% a las 16.15 horas, después de que Irán denunciara ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra el yacimiento de gas de South Pars.
Al mismo tiempo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, ha avanzado casi un 3% y ha logrado superar la cota de los 98 dólares por barril.
La intensificación de la guerra que implica a Irán sigue provocando fuertes vaivenes en el mercado petrolero. A primera hora de la jornada, el Brent se movía en torno a los 100 dólares, mientras que este martes había concluido la sesión en los 103 dólares por barril.
Irán ha amenazado con una “guerra económica total” tras los ataques de la coalición estadounidense-israelí contra el campo de gas de South Pars, que, según medios iraníes, habrían originado incendios en varios puntos de las instalaciones situadas en la zona costera de Asaluyé.
“Consideramos legítimo atacar la infraestructura de combustible, energía y gas del país de origen y tomaremos represalias contundentes a la primera oportunidad”, ha advertido el régimen iraní, subrayando que el ataque contra el yacimiento de gas compartido con Qatar supone una escalada del conflicto y agregando que la ofensiva “afectará los cálculos económicos de la Casa Blanca y el Pentágono”.
La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó poner en el mercado 400 millones de barriles procedentes de reservas estratégicas, la mayor liberación de su historia, con el objetivo de aliviar las tensiones sobre los precios del crudo. En este paquete, Estados Unidos aportará 172 millones de barriles y España contribuirá con 11,5 millones.
Desde el inicio de la ofensiva en Oriente Próximo, las cotizaciones del petróleo se mueven con una volatilidad extrema. El Brent llegó a tocar los 119 dólares la semana pasada, muy por encima de los 72 dólares por barril que registraba antes de los bombardeos sobre Irán, que han provocado la casi total interrupción del tráfico marítimo en la ruta petrolera del estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico por el que transitaba alrededor de una quinta parte del comercio mundial de crudo por vía marítima, además de un volumen relevante de gas natural licuado y fertilizantes. Los buques han dejado de atravesar sus aguas ante las amenazas de nuevos bombardeos por parte del país persa, que ya han dejado más de una decena de barcos dañados.
Paralelamente, varios altos cargos iraníes han sido asesinados por Estados Unidos e Israel en las últimas horas, entre ellos el presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y el ministro de Inteligencia, Esmail Jatib, lo que aleja la posibilidad de un final próximo de la guerra.
La prolongación del conflicto y el encarecimiento de la energía podrían seguir presionando al alza los precios y derivar en efectos negativos para las economías a escala global. Todo ello coincide con una semana en la que los inversores vigilan las decisiones de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo sobre política monetaria, sin que por ahora se anticipen cambios.
En paralelo, el Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) celebra hoy y mañana una sesión “extraordinaria” para analizar el impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz sobre el transporte marítimo y la inestabilidad generada en la zona por los ataques de Irán contra países del Golfo en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel en territorio iraní.
Las bolsas estadounidenses y asiáticas reaccionan al repunte del crudo
En este contexto, en Estados Unidos, el Dow Jones y el Nasdaq registran leves descensos tras el inicio de la sesión, con caídas del 0,8% y del 0,4%, respectivamente.
Por el contrario, las principales plazas bursátiles de Asia han cerrado este miércoles con subidas significativas. El Nikkei japonés ha avanzado un 3,1% y el Kospi surcoreano ha sumado un 5%. A su vez, el índice Hang Seng de Hong Kong se anota más de un 0,7% y la Bolsa de Shanghái registra un incremento del 0,3%.
En España, el Ibex 35, que en la sesión anterior terminó por encima de los 17.200 puntos, apenas ha sumado unos 60 puntos adicionales, lo que supone un ligero avance del 0,07%.