El Brent vuelve a superar los 100 dólares tras nuevos ataques a buques en Ormuz

El Brent rebasa otra vez los 100 dólares tras nuevos ataques iraníes en Ormuz y la prórroga del alto el fuego anunciada por Trump.

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Extractores de petróleo GRUPO MOURE

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El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, ha rebasado de nuevo el umbral de los 100 dólares, encadenando una subida diaria del 3,3% hasta alcanzar los 101,80 dólares a las 18.00 horas. Este nuevo impulso se produce después de que la Guardia Revolucionaria de Irán atacara en las últimas horas dos buques en el estrecho de Ormuz, mientras Donald Trump ha comunicado que prolonga el alto el fuego hasta que las autoridades del país persa presenten una propuesta.

Al mismo tiempo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzaba un 3,8% hasta los 93,15 dólares por barril. En paralelo, el contrato TTF de los Países Bajos, indicador europeo del gas natural, se situaba en los 43,65 euros por megavatio/hora (MWh), lo que supone un descenso del 4,1%.

El Brent vuelve a rebasar los 100 dólares tras el desplome superior al 10% registrado el pasado viernes, cuando las autoridades iraníes anunciaron la reapertura del estrecho de Ormuz después del alto el fuego pactado en Líbano. No obstante, las fricciones entre Estados Unidos e Irán en los últimos días han devuelto la presión alcista sobre los precios energéticos, sin que por el momento se hayan retomado las conversaciones entre ambos gobiernos.

En este contexto, la Guardia Revolucionaria de Irán ha atacado y posteriormente incautado dos embarcaciones en aguas del estrecho de Ormuz alegando que "pusieron en peligro la seguridad marítima" y que navegaban en la zona "sin los permisos necesarios".

Con anterioridad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó de la ampliación del alto el fuego con la República Islámica "hasta" que las autoridades iraníes presenten una propuesta y concluyan las negociaciones.

Las conversaciones entre Washington y Teherán continúan paralizadas y se desconoce si se reanudarán en los próximos días. Aunque estaba previsto que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, viajara este martes a Islamabad (Pakistán), Irán no ha confirmado por ahora su disposición a sentarse a negociar.

Al mismo tiempo, las autoridades iraníes han lanzado advertencias a los países de Oriente Próximo, asegurando que deberán decir "adiós a la producción de petróleo" si se produce un ataque contra el país persa, en un nuevo episodio de escalada de tensión regional.

"Los vecinos del sur de Irán deben saber que si su territorio y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos para atacar a la nación iraní, deberán decir adiós a la producción de petróleo en Oriente Próximo", ha recalcado un comandante de la Guardia Revolucionaria.

Desde el lado del mercado, la gestora de fondos Mirova, perteneciente al grupo Natixis IM, ha advertido de que la cotización del Brent podría moverse en una franja de entre 150 y 200 dólares por barril en los próximos meses y que, incluso si el conflicto se resuelve en un corto plazo, los precios de la energía seguirán instalados en niveles estructuralmente más altos.

Los daños en infraestructuras físicas de petróleo y gas en Oriente Próximo, junto con la necesidad de recomponer las reservas estratégicas —parcialmente liberadas por numerosos países—, presionarán al alza las cotizaciones en los mercados internacionales.

El mercado del crudo viene registrando fuertes vaivenes en los últimos meses desde que Irán decidiera cerrar Ormuz a la navegación comercial, reduciendo la oferta de petróleo y generando una elevada inestabilidad en los mercados energéticos.

En este escenario, el Brent se mantiene claramente por encima de los 72 dólares en los que cotizaba antes del inicio de la ofensiva estadounidense-israelí, aunque todavía lejos del máximo de 119 dólares por barril alcanzado en marzo.

La práctica paralización del tráfico marítimo en Ormuz ha obligado a los productores del Golfo a recortar bombeos, lo que ha contribuido a la escalada del precio del crudo y del gas natural, mientras el sector permanece pendiente de una eventual desescalada en la región y del cese de los ataques.