El presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, proyecta que la institución incremente su tamaño en, al menos, un 70% de aquí a 2031. Este avance implicaría dar el visto bueno a nuevas operaciones por valor de 100.000 millones de dólares (83.835 millones de euros), de los cuales alrededor de un 20% se canalizarán hacia el sector privado con impacto en el desarrollo, según explicó en su intervención de apertura en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe.
Durante su discurso, Díaz-Granados subrayó la ambición del organismo de consolidarse como el principal referente regional en financiación para el desarrollo y de reforzar la cooperación mediante espacios multilaterales como el citado foro. A su juicio, la región afronta una etapa con amplias posibilidades que el banco aspira a capitalizar mediante un enfoque de integración pragmática.
El máximo responsable del CAF avanzó que en los próximos días se espera cerrar “cerca de 35 acuerdos con socios estratégicos” con el fin de profundizar la labor de la entidad en ámbitos clave como la transformación digital, la transición energética, la seguridad y el comercio, entre otros frentes de actuación prioritarios.
Asimismo, recordó que el banco de desarrollo cuenta actualmente con 24 países accionistas y que se ha posicionado ya como el principal emisor no soberano de América Latina y el Caribe, reforzando su papel como actor financiero destacado en la región.
En su mensaje de bienvenida, Díaz-Granados puso en valor también la reciente firma del acuerdo entre la Unión Europea y el bloque Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil), al señalar que “en el ajedrez geopolítico global, nuestra región no es un jugador marginal, sino un actor de primer orden”.
El presidente del CAF se refirió igualmente a los retos estructurales que afrontan los países latinoamericanos y caribeños, como la elevada informalidad, el desempleo o la inseguridad, y defendió que estos desafíos “encontrarán su respuesta a partir de una acción colectiva que privilegie el bienestar y convoque por encima de las diferencias ideológicas”.
En esta línea, insistió en que “nuestra fuerza como región está en la unidad y la coordinación. Por esa razón, fortalecer la integración, más que una aspiración, es un imperativo estratégico. Integración para crecer. Integración para irrigar la prosperidad y materializar todo nuestro potencial colectivo”, remarcó.
La segunda edición del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, que tiene lugar los días 27 y 28 de enero en la Ciudad de Panamá, reúne a mandatarios como el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el ecuatoriano Daniel Noboa, el colombiano Gustavo Petro, el guatemalteco Bernardo Arévalo, el chileno José Antonio Kast y el boliviano Rodrigo Paz. Al encuentro asisten también delegaciones de más de 25 países, entre ellos Sudáfrica y Egipto, así como representantes de Oriente Medio, Asia y Europa.