El consejero delegado de la tecnológica Amper, Enrique López Pérez, obtuvo en 2025 una remuneración total de 516.000 euros por sus responsabilidades ejecutivas en la compañía, con actividad en áreas como defensa y seguridad, energía y telecomunicaciones. Esta cantidad implica un incremento del 35,8% respecto a lo cobrado al cierre de 2024.
Según el informe anual de remuneraciones remitido por Amper a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este sábado, la retribución de López Pérez se desglosó en 275.000 euros en sueldo fijo, 236.000 euros en remuneración variable a corto plazo y 5.000 euros en retribuciones en especie, en concepto de seguro de vida, seguro de accidentes y otras prestaciones, en línea con lo que percibe el resto de la plantilla.
En cuanto al presidente no ejecutivo de la sociedad, el exministro de Defensa del Partido Popular entre 2011 y 2016, Pedro Morenés Eulate, percibió en 2025 un total de 100.000 euros, lo que supone una reducción del 9% si se compara con el ejercicio precedente.
En conjunto, la remuneración del consejo de administración de Amper ascendió a 865.000 euros en 2025.
La Junta General de Accionistas de Amper S.A., celebrada el 30 de junio de 2025, dio luz verde en el punto 6.3 del orden del día a fijar en 600.000 euros anuales la cuantía destinada a la asignación fija y a las dietas de asistencia a las reuniones del Consejo de Administración y de sus comisiones, en concepto de retribución de los consejeros en su condición de tales.
Asimismo, la Junta estableció para 2026 una remuneración de 300.000 euros para el consejero delegado, a abonar en 12 mensualidades.
En el plano financiero, Amper cerró 2025 con un beneficio neto de 4,4 millones de euros, lo que representa una caída del 4,3% frente a los 4,6 millones de euros registrados un año antes, de acuerdo con las cuentas anuales presentadas por la empresa este viernes.
La cifra de negocio entre enero y diciembre se situó en 281,7 millones de euros, un 32,8% por debajo de la de 2024, un retroceso que la compañía atribuye a la salida efectiva del negocio de servicios industriales.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 46,3 millones de euros al cierre del ejercicio, un 19,6% más, acompañado de una mejora del margen de Ebitda de 7,2 puntos porcentuales. La empresa también informó de avances en todos los indicadores de cartera de pedidos, que aumentó un 28,7%.
De cara a 2026, las previsiones de Amper contemplan una cartera superior a 800 millones de euros, con especial peso del área de Defensa y Seguridad, que crecería un 15,1%. El grupo espera lograr unas ventas orgánicas de 335 millones de euros, lo que supondría un incremento del 18,8%, y un Ebitda de 55 millones de euros, un 19% más.