El consejero delegado de Banco Santander, Héctor Grisi, ha remarcado que el grupo financiero afronta los próximos ejercicios desde una “situación sólida”, incluso ante los desafíos y riesgos derivados del actual contexto de incertidumbre global.
“Hemos reforzado el seguimiento de los principales riesgos, evaluando escenarios adversos y asegurando que nuestra posición de capital y liquidez nos permita absorberlos holgadamente. Partimos de una situación sólida para afrontar el nuevo ejercicio”, ha señalado durante su intervención en la junta general de accionistas, celebrada este viernes íntegramente en formato ‘online’.
Grisi ha adelantado que la disciplina en el uso del capital “seguirá siendo el elemento diferencial”, de modo que Santander continuará asignándolo “con rigor y foco en la creación de valor”.
“Priorizaremos aquellas carteras, segmentos y geografías donde generamos retornos superiores al coste de capital y gestionando activamente aquellas donde la rentabilidad no alcanza nuestros estándares”, ha subrayado el ejecutivo.
La hoja de ruta para la asignación de capital sitúa en primer término el crecimiento orgánico de las distintas líneas de negocio y regiones. A continuación figuran las distribuciones ordinarias a los accionistas, tanto recompras de acciones como dividendos. En un tercer escalón se colocan las adquisiciones complementarias y selectivas, mientras que los repartos extraordinarios quedan en último lugar.
Grisi ha añadido que “tan importante como tener mayores retornos de capital es tener la capacidad generarlos de manera predecible a lo largo del ciclo, con independencia del ciclo económico”.
Ante los accionistas, el CEO ha detallado que la gestión del banco, que le permitió alcanzar en 2025 su cuarto beneficio récord consecutivo, se sustenta en dos pilares: el programa de transformación de la entidad y el modelo de gestión del capital. “El capital se asigna donde genera mayor valor, aprovechando la flexibilidad que nos aporta la diversificación geográfica y por negocios”, ha indicado.
En 2025, la entidad registró un beneficio atribuido de 14.101 millones de euros, lo que supone un incremento del 12% respecto al ejercicio previo (+16% en euros constantes). Por su parte, los ingresos totales (margen bruto) se situaron en 62.390 millones de euros, un 0,3% más.
Culminar las integraciones de TSB y Webster y reforzar Estados Unidos
De cara a los próximos años, Grisi ha señalado que la meta del negocio de banca minorista es que Santander se consolide como el banco principal de sus clientes. Entre las prioridades figura también completar las integraciones de TSB y Webster, con el objetivo de capturar sinergias, asegurar la continuidad del servicio y maximizar la creación de valor.
En banca corporativa y de inversión, el grupo se ha fijado como propósito potenciar su presencia en Estados Unidos, un mercado en el que ha ganado relevancia en los últimos años mediante la incorporación de nuevos banqueros. Grisi ha incidido en que Santander pretende igualmente afianzar su “propuesta panregional” en Latinoamérica y Europa, al tiempo que progresa en otras plazas.
En el área de Wealth, el directivo ha explicado que la entidad operará con una “nueva organización” articulada en dos grandes verticales: banca privada, por un lado, y la unidad de seguros y gestión de activos, por otro.