El comité de Santa Bárbara en Trubia tacha de incomprensible quedar excluido del mayor plan inversor de Defensa

El comité de Santa Bárbara en Trubia denuncia su exclusión del mayor plan inversor de Defensa y alerta por el futuro de unos 900 empleos.

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El comité de empresa de la fábrica de armas de Santa Bárbara Sistemas en Trubia (Oviedo) ha expresado este lunes su rechazo a que la compañía y la planta queden al margen del que consideran el “mayor proceso inversor” del Ministerio de Defensa para el Ejército de Tierra en las últimas décadas, una decisión que aseguran no pueden comprender y, “menos aún compartir”.

“Es incomprensible que se considere ajenos a la industria española a los cientos de personas que trabajan en nuestra fábrica, tanto al personal de Santa Bárbara, como a las personas de las diferentes empresas auxiliares que realizan aquí su trabajo”, ha lamentado el comité de empresa a través de un comunicado.

En la misma línea, la representación de los trabajadores recalca que “no se puede entender, bajo prisma alguno, que se les deje fuera de programas para los cuales tienen los conocimientos y la experiencia, además de las instalaciones y los medios técnicos necesarios para llevarlos a cabo”.

Al mismo tiempo, subrayan que resulta “más incomprensible” aún si se tiene en cuenta que se trata de una planta que depende directamente del Ministerio de Defensa.

Los sindicatos recuerdan además que, si en España hay una instalación con “conocimientos, historia y capacidad en materia de artillería, esa es la fábrica de armas de Trubia”.

“Basta con ver las capacidades del Ejército de Tierra, con el que tan estrechamente hemos trabajado continuamente a lo largo del tiempo”, ha añadido el comité de empresa.

En la actualidad, en la fábrica de armas de Trubia desarrollan su labor cerca de 900 personas, entre plantilla propia de Santa Bárbara y personal de las distintas empresas auxiliares que operan en el complejo.

“Desde el comité de empresa de Trubia no podemos asumir que todos estos puestos de trabajo puedan llegar a verse amenazados por la indiferencia a la que estamos siendo sometidos de manera persistente”, añade el comunicado, alertando del impacto potencial sobre el empleo.

Las críticas del comité de empresa de la planta de Trubia —unas instalaciones que Indra trató de adquirir en el pasado— se enmarcan en el contexto del recurso presentado por Santa Bárbara ante el Tribunal Supremo contra la concesión de 3.000 millones de euros en préstamos al 0% a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano, destinada al desarrollo de los dos principales programas de artillería dentro del plan de modernización militar nacional.

Además, la compañía tiene previsto impugnar igualmente la adjudicación de esos dos contratos de artillería, valorados en 7.240 millones de euros, y esta misma semana iniciará los trámites administrativos correspondientes.

En este escenario, el director general de Santa Bárbara Sistemas, Alejandro Page, ha sostenido este lunes que Indra y Escribano no disponen en estos momentos de las capacidades necesarias para ejecutar dichos contratos.

El responsable de la empresa ha apuntado también que, aunque Santa Bárbara no haya sido invitada a participar en los programas de artillería y esta exclusión suponga un perjuicio para la fábrica de Trubia, los trabajadores pueden mantener la calma porque la planta cuenta con carga de trabajo asegurada, al menos a corto plazo, gracias a los contratos internacionales en vigor.