El comité de Tubos Reunidos exige frenar el ERE y anuncia movilizaciones contra la destrucción de empleo

El comité de Tubos Reunidos exige retirar el ERE en Amurrio y Trapagaran y anuncia huelgas y más movilizaciones contra la destrucción de empleo.

3 minutos

Rueda de prensa del comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio ENDIKA PORTILLO/ EUROPA PRESS

Publicado

3 minutos

El comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio reclamó este viernes la retirada del ERE planteado por la dirección para esta factoría alavesa y para la de Trapagaran, en Bizkaia, y llamó a activar “la lucha” al dejar claro que no asumirá “ningún tipo de destrucción de empleo ni ningún recorte de derechos laborales”.

En este contexto, además de los paros ya fijados para los días 9 y 13 de febrero, la representación sindical no descarta ampliar el calendario de huelgas si la compañía mantiene su propuesta.

Los miembros del comité comparecieron este viernes en la planta de Amurrio, arropados por la plantilla, para valorar el escenario abierto tras el anuncio de Tubos Reunidos de presentar un ERE para esta fábrica y la de Trapagaran (Bizkaia), cuyo contenido detallado se dará a conocer el próximo lunes, día 9 de febrero.

Bajo una pancarta con el lema “No a los despidos y no al ERE”, el comité leyó un comunicado en el que manifestó “de manera clara y rotunda” su “rechazo absoluto” al Expediente de Regulación de Empleo promovido por la empresa para ambas plantas, reiterando que no aceptará “ningún tipo de destrucción de empleo ni ningún recorte de derechos laborales”.

“Nuestra posición es firme. Queremos decirlo alto y claro: que no se engañe a la sociedad vasca. Ni Tubos Reunidos, ni las instituciones, ni el Gobierno Vasco. Porque estamos hablando de una empresa que ha recibido más de 100 millones de dinero público, tanto en ayudas directas como indirectas, con un objetivo muy concreto: garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de la actividad industrial y el empleo”, han explicado.

El comité denunció que, pese a este apoyo, la compañía pretende “una vez más que el ajuste empresarial recaiga exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores, trasladando una decisión puramente empresarial a la plantilla, como si no existiera responsabilidad alguna por parte de quienes han dirigido la empresa ni de quienes han respaldado esas decisiones con recursos públicos”, ha manifestado.

Los representantes de la plantilla insistieron en que la coyuntura actual de Tubos Reunidos no obedece “a una deuda sobrevenida ni a una crisis repentina e imprevisible”, sino que deriva de una sucesión de decisiones empresariales “adoptadas bajo el paraguas de un apoyo público excepcional”, ligadas “además de compromisos explícitos e implícitos de mantenimiento de la actividad industrial y del empleo”.

Según subrayaron, se trata de decisiones que “una y otra vez, se han tomado a espaldas de la clase trabajadora, que ha sido precisamente quien ha sostenido esta actividad industrial durante años”. Recordaron que esta dinámica arranca en 2008, cuando “pidieron un crédito de 170 millones de euros y la deuda ascendió la misma cantidad”.

Postura del comité y exigencias a empresa e instituciones

Por todo ello, el comité recalcó que su postura es “clara y firme” y quiso lanzar “mensajes claros”. En primer lugar, advirtió de que no va a aceptar el ERE “ni la destrucción de empleo ni en Amurrio ni en Trapagaran”.

Al mismo tiempo, exigió “la total responsabilidad” tanto a la dirección de la compañía como a las instituciones que han sido “parte activa de todo este proceso”, desde que “decidieron inyectar dinero público en Tubos Reunidos y desde el momento en el que reconocen que es una empresa estratégica para Euskal Herria”.

El comité reclamó a la empresa que “retire cualquier planteamiento de ERE” y a las administraciones que “dejen de limitarse a hablar de seguimiento o de preocupación”.

“No necesitamos declaraciones, necesitamos implicación real, la misma implicación que demostraron a la hora de conceder ayudas públicas. Hoy les exigimos que estén a la altura y que actúen para evitar cualquier destrucción de empleo y cualquier deterioro de las condiciones laborales en nuestra comarca”, ha remarcado.

Finalmente, desde el comité de empresa de Tubos Reunidos llamaron “a la activación de la lucha, tanto de la plantilla de Tubos Reunidos como del conjunto de la comarca”.

“Una vez más nos toca responder. Nos toca responder ante otro ataque, y tenemos muy claro que no vamos a permitir que quienes siempre se posicionan en contra de la clase trabajadora lo vuelvan a hacer”, han añadido.

Calendario de huelgas y nuevas movilizaciones

En este marco, recordaron que para los días 9 y 13 de febrero han convocado dos jornadas de huelga: la primera, coincidiendo con la comunicación del detalle del ERE, y la segunda, en paralelo a las reuniones previstas con el Gobierno vasco y la Diputación de Álava en Vitoria.

El 9 de febrero se celebrará una concentración de siete a diez de la mañana en la zona del Puente, junto a las instalaciones de Amurrio, y posteriormente frente a las oficinas de la empresa, a partir de las diez y hasta que finalice el encuentro con la dirección. El 13 de febrero se movilizarán de nueve a once de la mañana ante la sede del Gobierno vasco.

El comité advirtió de que, si la empresa mantiene su plan, en las próximas semanas impulsarán “más días de huelga y nuevas movilizaciones para hacer frente a esta decisión”.

“Exigimos, por tanto, que esta medida se paralice de inmediato y que no se ejecute ningún ERE ni ningún plan de destrucción de empleo en Tubos Reunidos”, ha concluido.