El conflicto en Irán puede encarecer hasta un 10% la construcción en España, según Gloval Analytics

Gloval Analytics alerta de que la crisis en Irán puede encarecer hasta un 10% la construcción en España y endurecer el acceso a vivienda y financiación.

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Construcción de viviendas. GOBIERNO DE ARAGÓN

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La prolongación de la inestabilidad en Irán podría disparar los costes de construcción en España entre un 6% y un 10% si se mantiene un escenario de tensión elevada, de acuerdo con el informe “Del Petróleo al Metro Cuadrado: Geopolítica y Mercado Inmobiliario”, elaborado por Gloval Analytics.

El documento sostiene que el mayor riesgo para el mercado residencial español no es una corrección abrupta de los precios de la vivienda, sino la entrada en una fase marcada por “una menor liquidez, menor capacidad de compra y una mayor presión sobre el mercado del alquiler”.

La firma recuerda que el sector de la construcción afronta este nuevo foco de incertidumbre tras varios ejercicios de “fuerte tensión”. Entre 2020 y 2025, el coste de la obra nueva se ha incrementado más de un 32%, por lo que un nuevo encarecimiento de materias primas, energía y transporte podría trasladarse a los presupuestos de promoción, frenar el ritmo de obra nueva y repercutir en los precios finales.

En el ámbito financiero, el estudio señala que cada aumento de un punto porcentual en el euríbor puede suponer un sobrecoste cercano a 100 euros al mes para una hipoteca media. Además, advierte de que una subida sostenida de los precios energéticos presionaría al alza la inflación general, reduciendo el margen de actuación del Banco Central Europeo para abaratar el dinero y generando “efectos directos” sobre las hipotecas, el consumo y la concesión de crédito.

Escenarios para 2026 y riesgos para el sector

Mirando a 2026, el informe plantea dos posibles marcos. En un contexto de “tensión contenida”, la inflación se movería entre el 2,4% y el 2,7%, con un “repunte moderado de los costes de construcción” de entre el 3% y el 6%. En un escenario de “tensión persistente”, el IPC podría situarse en el rango del 3,0%-3,8%, el PIB desacelerarse hasta el 1,3%-1,8% y los costes de construcción aumentar hasta ese 10% que el estudio identifica como “uno de los principales riesgos para el sector”.

El presidente y consejero delegado de Gloval, Roberto Rey, subraya que el mercado inmobiliario español ha mostrado en los últimos años una “notable capacidad de resistencia”, aunque sigue muy condicionado por factores externos como la energía, la inflación y el precio de la financiación.

Rey apunta que, si la tensión geopolítica se mantiene, no se espera “un desplome del mercado”, pero sí un entorno “más exigente para promotores, compradores e inquilinos, con más presión sobre los costes, menor accesibilidad y una actividad más contenida”.

Más presión sobre el alquiler y referencia a la guerra de Ucrania

En cuanto al mercado del alquiler, el informe prevé que parte de la demanda que hoy se orienta a la compra podría derivarse hacia el arrendamiento “ante unas condiciones de financiación más exigentes”. Esto haría que el alquiler ganase peso sin abaratarse, ya que la reducción de la obra nueva, el menor acceso al crédito y una oferta poco flexible “intensificarían la presión sobre un mercado ya tensionado”. Así, el conflicto en Irán se traduciría en un “riesgo de accesibilidad y esfuerzo más que un riesgo de caída de las rentas”.

El análisis recurre a la experiencia tras el inicio de la guerra de Ucrania para ilustrar el impacto de estos shocks geopolíticos en el mercado inmobiliario. Entre diciembre de 2021 y diciembre de 2023, el tipo hipotecario pasó del 1,50% al 3,97%; el esfuerzo necesario para acceder a una vivienda subió del 29,16% al 36,86%; el crédito hipotecario a hogares dejó de crecer un 0,77% para caer un 3,07% y las compraventas de inmuebles descendieron de 48.279 a 36.560 operaciones.