El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha advertido de que la tensión en el Estrecho de Ormuz, ligada a la guerra en Irán, puede derivar, si persiste, en un serio impacto económico global y también en el tejido productivo vasco. Según subraya, si la situación “no mejora pronto, dentro de pocas semanas”, se convertirá en “un problema generalizado a nivel mundial y “para las empresas de Euskadi también”.
En una entrevista concedida a Crónica Vasca y recogida por Europa Press, Jauregi se pronuncia sobre el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, insistiendo en que, “si la situación de Ormuz no mejora pronto, dentro de pocas semanas, va ser un problema generalizado a nivel mundial y para las empresas de Euskadi también”.
Tubos Reunidos y la deuda
En relación con Tubos Reunidos, el consejero sostiene que todavía “queda mucho” por hacer, entre otras cuestiones reestructurar la deuda, localizar nuevos inversores y analizar las condiciones en las que podrían incorporarse al proyecto industrial.
Jauregi explica que la SEPI únicamente está en disposición de ofrecer refinanciación de la deuda, es decir, “ampliar el plazo de pago y reducir intereses”. “Pero sigues con la mochila de la deuda. El inversor dice yo cómo voy a entrar a comprar un piso cuya hipoteca cuesta seis veces más que el piso. Estamos en un impasse”, añade, aludiendo a la complejidad del escenario financiero de la compañía.
El responsable de Industria admite que no puede precisar si la empresa se encuentra más próxima al concurso de acreedores o a lograr su viabilidad, aunque confía en alcanzar un escenario de paz social, aliviar la carga de deuda y propiciar la entrada de capital inversor.
Sobre la actuación de los sindicatos ante el ERE, evita pronunciarse de forma directa, pero reclama “responsabilidad a todas las partes para que el proyecto tenga viabilidad”. Recuerda, además, que aunque los aranceles de EEUU han supuesto la “estocada” para Tubos Reunidos, “las dificultades vienen de atrás”. “El tema de la deuda venía de antes. Ya se atisbaba que podía ser un problema antes de los aranceles”, apunta.
Gigafactoría de Hithium y condiciones de Euskadi
En otro momento de la entrevista, Jauregi se refiere a la decisión de Hithium de instalar su gigafactoría en Navarra. Explica que la empresa les comunicó que optó por esa comunidad porque “podían ofrecer 20 millones más por el sistema europeo de ayudas”. Precisa que solo Euskadi exigió la presencia de un socio local, para lo que se barajó a Mondragon, pero descarta que este requisito fuera determinante. “Mondragon no ha sido el problema”, puntualiza.
Inversores locales y operaciones corporativas
El consejero admite que la economía vasca necesita “más Jainagas”, en alusión al presidente de Sidenor que lideró la operación de Talgo, y reclama “más gente que arriesgue en proyectos que no necesitan en lo personal pero son buenos para el país”. Añade que ya hay más figuras que están dando ese paso, citando como ejemplo a “Ángel Jareño y su equipo” en la operación Uvesco.
Respecto a la decisión de Kutxa de no participar finalmente en la compra de Ayesa Digital, formalizada esta semana, sostiene que “cada fundación tiene su estrategia”. “Hay operaciones que se hacen con ellos pero tiene que haber confluencia de intereses, si esa confluencia de intereses no existe hay que respetarlo”, señala.
Alianza Financiera Vasca e ITP Aero
Cuestionado sobre si, con los recursos movilizados en el marco de la Alianza Financiera Vasca, existe margen para nuevas operaciones en empresas relevantes como ITP Aero, Jauregi responde que “puedes comprar algo si eso está en venta”. “Estamos en el mercado atentos y sí, hay lista. Tenemos una lista de empresas interesantes. ITP no está en venta. En 2030 quizá sí pero, ¿cuál va a ser el valor en 2030? No sabemos, pero todo apunta a que va a ser muy superior al actual”, precisa, reconociendo que tanto esa compañía como Aernnova “están en la lista”.