El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha subrayado la relevancia del Mobile World Congress (MWC) como motor del crecimiento económico de Barcelona y de Catalunya. Ha remarcado que el Govern se esforzará al máximo para que el congreso siga celebrándose en la capital catalana durante dos décadas más, coincidiendo con el 20 aniversario de su llegada a la ciudad, y ha reiterado que lo pondrán “difícil” para que no continúe en Barcelona otros 20 años.
Sàmper ha intervenido en el Mobile Lunch 2026 organizado por Mobile World Capital (MWCapital) Barcelona, un encuentro previo al Mobile World Congress (MWC) que arrancará el lunes y se prolongará hasta el jueves en el recinto de Gran Via de Fira de Barcelona.
En el acto también han tomado parte el alcalde, Jaume Collboni; la secretaria de Estado de Digitalización e IA, María González, y el ceo de MWCapital Barcelona, Francesc Fajula, que han compartido escenario con el conseller para analizar el impacto del congreso en la ciudad y en el conjunto del territorio.
El conseller ha recordado que el propio Fajula explicó en una entrevista que hace dos décadas no habría imaginado que el MWC permanecería tanto tiempo en Catalunya. A partir de esa reflexión, Sàmper le ha planteado un desafío directo: “Yo quiero lanzarle un reto: queremos que esté 20 años más. Y le pondremos difícil para que no sea así”, ha manifestado.
Según Sàmper, el MWC ha sido determinante en la consolidación del ecosistema tecnológico de Barcelona y ha contribuido a que Catalunya se situara como la región europea con mayor crecimiento en 2024. Por este motivo, ha defendido que las administraciones públicas tienen “la obligación de establecer una comunión entre el Mobile y Barcelona” como capital tecnológica de referencia y con un prestigio internacional consolidado.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Durante su intervención, el conseller ha advertido sobre los retos que plantea la inteligencia artificial (IA). Ha recordado que todas las grandes revoluciones tecnológicas han generado avances y, simultáneamente, temores: “Y la inteligencia artificial es la que aporta más cosas positivas y al mismo tiempo más miedos”, ha señalado, si bien ha insistido en la necesidad de explotar al máximo sus capacidades.
Ha añadido que este proceso debe ir acompañado de la capacidad de “encontrar y regular sus límites”, algo que ha descrito como la búsqueda de un equilibrio entre innovación y protección. A su juicio, se trata de un desafío de enorme envergadura para los reguladores en Cataluña, España, Europa y el conjunto del planeta.
PACTO NACIONAL POR LA INDUSTRIA
En la parte final de su discurso, Sàmper se ha referido al Pacto Nacional por la Industria de la Generalitat, recientemente reactivado, al que ha definido como una herramienta clave para impulsar la industria tecnológica. Ha resaltado que el acuerdo cuenta con el respaldo de sindicatos, patronales y universidades: “Tiene una cohesión desde su inicio que hace que funcione mucho más allá de la duración de un gobierno u otro”.
Respecto a este pacto, ha remarcado que se mantiene vivo para ir incorporando tanto los cambios estructurales del sector tecnológico como las transformaciones geopolíticas. Ha precisado que la estrategia pasa por reforzar las industrias tradicionales y, al mismo tiempo, potenciar los sectores “nuevos, estratégicos, disruptivos y tecnológicos: semiconductores, chips e inteligencia artificial”.