El Consenso Económico y Empresarial de PwC anticipa que el crecimiento del PIB de España podría moderarse entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales una vez concluya el conflicto en Irán.
Esta previsión figura entre las principales conclusiones del Consenso Económico y Empresarial de PwC del primer trimestre de 2026, un informe que la firma elabora desde 1999 a partir de las respuestas de un panel integrado por más de 450 expertos, empresarios y altos directivos.
En este contexto, el 55% de los participantes calcula un frenazo del crecimiento de hasta 0,5 puntos porcentuales, mientras que el 22% se muestra algo más confiado y prevé que el impacto se limite a una caída inferior a 0,2 puntos.
En cuanto a la duración del conflicto, la opinión predominante (53%) sitúa la guerra en torno a los dos meses desde su inicio el pasado 28 de febrero, frente a un 43% que prevé que se prolongue más allá de esa referencia temporal, al menos hasta finales de abril.
INFLACIÓN AL ALZA
Derivado del estallido bélico, el 43% de los encuestados calcula que la inflación repunte entre 0,5 y un punto porcentual al cierre de 2026, el 28% pronostica un incremento inferior a 0,5 puntos y el 26% prevé una subida superior a un punto.
Estos escenarios difieren de las proyecciones formuladas antes del inicio de la guerra, cuando un 70% de los consultados esperaba una inflación situada entre el 2% y el 2,5% para junio de este año, horquilla que, para el 61%, se mantendría prácticamente inalterada hasta final de ejercicio.
Respecto al comportamiento de los tipos de interés, la mitad de los panelistas los sitúa en una franja de entre el 2% y el 2,5% a finales de 2026, lo que implicaría mantener el nivel actual o aplicar un recorte moderado. Para el 19% se producirá una subida hasta el intervalo del 2,5% al 3%, mientras que un 16% prevé descensos hasta el rango del 1,5% al 2%.
FALTA DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURAS ENERGÉTICAS
Según el 65% de los integrantes del Consenso Económico y Empresarial de PwC, las infraestructuras energéticas y las redes eléctricas son las áreas que requieren con mayor urgencia un refuerzo inversor.
En esta línea, el 87% considera que la red eléctrica no está preparada para absorber el incremento de la demanda asociado a la construcción de nuevas viviendas, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de las energías renovables.
Además, el 44% reclama más recursos para redes y sistemas de almacenamiento, junto con un mayor impulso a la energía nuclear, mientras que el 43% restante apuesta por ampliar la capacidad de las redes de transporte y distribución y por suprimir los cuellos de botella regulatorios.
Paralelamente, un 51% detecta una fuerte demanda de infraestructuras digitales y de apoyo a nuevas actividades, como centros de datos, supercomputación o 5G, por delante incluso de las necesidades en transporte ferroviario.
EL 74% CUESTIONA LA FIABILIDAD Y CALIDAD DEL FERROCARRIL
En el ámbito del transporte, el 74% de los encuestados sostiene que los problemas actuales de la red ferroviaria “cuestionan la fiabilidad, capacidad y calidad del ferrocarril”.
En detalle, un 43,9% considera que han quedado en evidencia las carencias de conectividad entre grandes núcleos urbanos, servicios de Cercanías y redes secundarias, mientras que el 30% opina que se trata de “problemas puntuales que se pueden resolver con un incremento de inversión”.