El cooperativismo de trabajo en España ha completado ya diez años de expansión sostenida y se ha ratificado como “motor estratégico” para la cohesión social y territorial del país, tal y como ha comunicado hoy la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (Coceta) en una nota informativa.
El estudio “El Valor Diferencial del Cooperativismo en España 2025”, elaborado por Coceta junto a Abeluria S. Coop y Emerlab, constata que entre 2014 y 2024 se han puesto en marcha en España más de 16.000 cooperativas, lo que evidencia una capacidad “extraordinaria” de adaptación tanto ante crisis como la Covid-19 como frente a los nuevos escenarios económicos.
Dentro de ese volumen, el cooperativismo de trabajo asociado (CTA) se ha afianzado como la principal vía de emprendimiento colectivo: el 78% de las cooperativas creadas en 2024 fueron de trabajo asociado, sumando un total de 1.227 proyectos.
Los datos del informe apuntan a que las cooperativas generan una mayor cohesión social que las empresas mercantiles.
En este sentido, las cooperativas impulsan más empleo juvenil (23,2% frente al 21,6%), una presencia más equilibrada de mujeres (54%), más opciones laborales para personas con menor nivel de cualificación y una menor tasa de parcialidad en el empleo, especialmente entre jóvenes y mujeres.
El documento también concluye que en las cooperativas existe una brecha salarial más reducida que en las empresas mercantiles: la diferencia entre las retribuciones de mayor y menor cualificación se sitúa en 2,6 veces, frente a 3,9 veces en el caso de las mercantiles.
Desde la perspectiva territorial, el 61% del empleo cooperativo se localiza en áreas rurales y ciudades de tamaño medio, mientras que en las empresas mercantiles este porcentaje se queda en el 43,4%. Asimismo, las retribuciones en las cooperativas de estos entornos alcanzan el 91% del salario medio nacional, frente al 79% registrado en las mercantiles.
En relación con estos resultados, el presidente de Coceta, Luis Miguel Jurado, ha subrayado que “el cooperativismo de trabajo vuelve a demostrar que es mucho más que una fórmula empresarial: es una herramienta de cohesión social, igualdad y arraigo territorial”.