El crudo afloja tras las tensiones en Ormuz y las Bolsas europeas se preparan para abrir en verde

El petróleo y el gas caen en plena tensión en Ormuz mientras los futuros de las Bolsas europeas anticipan avances al inicio de la jornada.

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Buque mercante Adrián Irago - Europa Press

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El precio del petróleo registraba descensos antes de la apertura de las principales plazas europeas, en un contexto marcado por una nueva ronda de ataques en Oriente Próximo y por las dificultades de navegación en el estrecho de Ormuz, corredor por el que pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas que se comercializa en el mundo.

En concreto, el barril de Brent, referencia para Europa, cedía cerca de un 0,5% alrededor de las 8.24 horas, hasta los 85 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se dejaba un 0,56%, hasta los 80,56 dólares.

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado este jueves que el país no ha procedido al cierre del estrecho de Ormuz y ha recalcado que “de momento” no existe “intención de hacerlo”.

No obstante, no ha descartado tomar medidas encaminadas a este cierre de cara al futuro si la situación “así lo requiere”. “En este momento no tenemos la intención de cerrarlo”, ha insistido durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC.

“No lo hemos cerrado. Los barcos y los buques cargueros han dejado de atravesar la zona porque tienen miedo a un ataque por parte de unos u otros”, ha matizado, al tiempo que ha vinculado la posibilidad de cortar el paso con la continuación de la ofensiva puesta en marcha el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

En este clima de tensión geopolítica, los futuros de las Bolsas europeas anticipan subidas en el inicio de la sesión, en torno a siete décimas, con la excepción de Londres, cuyo arranque podría ser prácticamente plano.

Paralelamente al retroceso del crudo, el gas también se abarata: el precio en el mercado de futuros holandés, referencia para Europa, cae más de un 3%.

El estrecho de Ormuz, cuello de botella del petróleo y el gas mundiales

El estrecho de Ormuz constituye la principal vía marítima para el transporte de petróleo y gas a escala global. Por este paso circula alrededor de uno de cada cinco barriles de crudo, de modo que cualquier alteración en el tráfico tiene efectos inmediatos sobre la economía internacional, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se ha situado en el epicentro de la atención económica mundial y vuelve a plantearse el interrogante sobre las consecuencias de un cierre prolongado de este corredor.

En la práctica, Ormuz funciona como un embudo por el que debe salir casi todo el petróleo y el gas del golfo Pérsico hacia el resto del planeta. Desde este punto parten las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la zona. La mayoría de los volúmenes que lo cruzan carecen de rutas alternativas para abandonar la región, de acuerdo con la EIA.

El estrecho de Ormuz, ubicado entre Omán e Irán, enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo.

El flujo de petróleo a través de este corredor promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, alrededor del 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según la EIA.

Los volúmenes que atravesaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 supusieron más de una cuarta parte del comercio marítimo global de crudo y cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos refinados.

Además, aproximadamente una quinta parte del comercio internacional de gas natural licuado (GNL) transitó por Ormuz en 2024, en su mayoría procedente de Qatar.

La EIA calcula que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 tuvo como destino los mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, concentrando un 69% conjunto de todos los flujos de petróleo crudo y condensado que salieron de Ormuz en 2024.

En esta línea, Estados Unidos importó en 2024 aproximadamente 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, lo que representa en torno al 7% de las importaciones totales de crudo y condensado del país norteamericano.

No obstante, las compras estadounidenses de petróleo crudo a productores del golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi cuatro décadas, debido al incremento de la producción interna y al mayor peso de las importaciones procedentes de Canadá, según la EIA.

España, exposición limitada al riesgo de Ormuz

En el caso de España, la dependencia directa del estrecho de Ormuz es reducida gracias a la diversificación geográfica de los suministros energéticos. Las importaciones de crudo alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que supone un descenso del 4,9% en 2025 respecto al año anterior.

En esta línea, el Gobierno español ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el estrecho de Ormuz, según indicó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.