El encarecimiento del petróleo supera el 2% antes del inicio de la sesión en las Bolsas europeas, tras una nueva serie de ataques contra Irán por parte de Israel y Estados Unidos y el aviso de la Guardia Revolucionaria iraní de que atacará cualquier barco que atraviese el estrecho de Ormuz, por donde pasa en torno a una quinta parte del crudo mundial.
En concreto, el barril de Brent, referencia para Europa, avanzaba un 3,4% alrededor de las 8.15 horas, hasta los 80,34 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, ganaba un 2,8%, hasta los 73,25 dólares.
En este escenario de tensión geopolítica, los futuros de las principales plazas europeas anticipan descensos adicionales al inicio de la jornada, cercanos al 1% en Francfort y algo más moderados en París y Madrid.
Junto al repunte del crudo, también se encarece cerca de un 3% el gas en el mercado de futuros estadounidense, al tiempo que el oro registra una ligera subida, con un incremento próximo al 0,3%.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó lunes un ataque perpetrado por sus fuerzas contra un petrolero supuestamente vinculado a Estados Unidos --identificado como “Athe Nova”, con bandera de Honduras-- en el estrecho de Ormuz.
Las fuerzas de Irán ha amenazado este lunes con atacar cualquier barco que cruce el estrecho de Ormuz tras afirmar que el tránsito se encuentra cortado en represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
El estrecho de Ormuz, un cuello de botella clave para el crudo y el gas
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del planeta. Por este paso circula aproximadamente uno de cada cinco barriles de crudo, y cualquier alteración en su funcionamiento tiene un efecto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se sitúa en el foco de la economía global y vuelve a plantearse la incógnita de qué sucedería si su cierre se prolongase en el tiempo.
En la práctica, Ormuz actúa como una puerta muy estrecha por la que debe salir casi todo el petróleo y el gas que abandona el golfo Pérsico hacia el resto del mundo. Desde este punto parten las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la zona. La mayor parte de los volúmenes que lo atraviesan carecen de rutas alternativas para abandonar la región, de acuerdo con la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.
El flujo de crudo a través de este paso alcanzó una media de 20 millones de barriles diarios en 2024, alrededor del 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según la EIA.
Los volúmenes que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 supusieron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y cerca de una quinta parte del consumo global de crudo y productos derivados.
Además, en torno a una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también utilizó esta ruta en 2024, principalmente cargamentos procedentes de Qatar.
La EIA calcula que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que atravesaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigieron a mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, concentrando un 69% conjunto de todos los flujos de petróleo crudo y condensado procedentes de Ormuz en 2024.
En esta línea, Estados Unidos importó en 2024 alrededor de 0,5 millones de barriles de crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, lo que equivale aproximadamente al 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericano.
No obstante, las compras estadounidenses de petróleo crudo a países del Golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi cuatro décadas, debido al incremento de la producción interna y a las mayores importaciones desde Canadá, según la EIA.
Impacto limitado para el suministro energético de España
En el caso de España, la exposición directa a Ormuz es reducida gracias a la diversificación de los orígenes del suministro energético. Las importaciones de crudo a España alcanzaron los 61.423 millones de toneladas en 2025, lo que supone un descenso del 4,9% en 2025 respecto al ejercicio anterior.
En esta línea, el Gobierno ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el estrecho de Ormuz, según indicó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.