El precio del petróleo registraba un fuerte repunte superior al 8% antes de la apertura de las Bolsas europeas, tras el ataque llevado a cabo este fin de semana por Estados Unidos e Israel sobre Irán y su efecto en el estrecho de Ormuz, paso por el que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo.
En concreto, el barril de Brent, referencia para Europa, avanzaba un 8,5% alrededor de las 8.00 horas, situándose en 79,05 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, ganaba un 8%, hasta los 72,38 dólares.
En este escenario de elevada tensión, los futuros de las principales plazas europeas anticipan descensos acusados en el arranque de la sesión, superiores al 1% y, en algunos índices, como el Dax alemán, por encima del 2%.
Paralelamente al encarecimiento del crudo, el oro también experimenta una subida notable y en torno a las 8.00 horas se apreciaba casi un 3%, actuando como valor refugio ante la inestabilidad geopolítica.
Dos de las mayores navieras del mundo, Mediterranean Shipping Company (MSC) y Maersk, han comunicado ya la paralización de sus operaciones en el estrecho de Ormuz, considerado una de las vías esenciales del comercio marítimo global.
En una nota difundida en su página web, MSC indica que “como medida de precaución, ha suspendido todas las reservas para traslado global de cargamentos por la región de Oriente Próximo hasta nuevo aviso”.
Maersk, por su parte, también ha anunciado la suspensión de “todos los cruces de buques en el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso” y avisa a sus clientes de que “los servicios que hacen escala en puertos del golfo Pérsico podrían experimentar retrasos, desvíos o ajustes de horario”.
Los grandes operadores y compañías navieras han detenido su actividad en la zona de Ormuz y las aseguradoras han retirado su cobertura en ese corredor marítimo. Las plataformas de seguimiento del tráfico de buques muestran que el flujo se ha visto prácticamente interrumpido a ambos lados del estrecho.