El coste del diésel en España, pese a la rebaja de impuestos aprobada por el Gobierno el pasado 20 de marzo, ha continuado esta semana con su escalada y ya ha “comiéndose” en los surtidores el impacto de las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo para amortiguar el encarecimiento derivado de la guerra en Irán.
Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, consultado por Europa Press, el precio medio del litro de gasóleo alcanza los 1,884 euros, tras encarecerse un 3,91% respecto a la semana anterior.
Así, el diésel supera de nuevo los 1,883 euros por litro registrados en la semana previa a la entrada en vigor del paquete de medidas del 22 de marzo y vuelve a niveles máximos no vistos desde mediados de noviembre de 2022.
En contraste, el precio medio del litro de gasolina mantiene la senda bajista iniciada hace dos semanas, apoyado en esas rebajas fiscales, y anota un leve retroceso del 0,06%, hasta situarse en 1,552 euros.
Hace dos semanas, los carburantes pusieron freno a la racha de diez semanas consecutivas de incrementos, impulsados por la crisis en Oriente Próximo y el fuerte repunte del barril de crudo. Sin embargo, ese respiro ha sido efímero, sobre todo en el caso del diésel, que ha borrado rápidamente las caídas.
El 20 de marzo, en un Consejo de Ministros extraordinario, el Gobierno acordó reducir al 10% el IVA aplicado al gasóleo, la gasolina y otros hidrocarburos, rebajar al mínimo autorizado por la UE el impuesto especial de hidrocarburos y activar ayudas específicas para transportistas y sector agrario, con el objetivo de compensar el encarecimiento de estas materias primas tras el alza del petróleo por episodios como el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Sube la factura al llenar el depósito
Con las tarifas actuales, llenar un depósito estándar de 55 litros de diésel cuesta 103,62 euros, lo que supone pagar unos 25,85 euros más que hace un año, cuando el importe rondaba los 77,7 euros.
En el caso de los vehículos de gasolina, repostar un depósito medio de 55 litros implica ahora un gasto aproximado de 85,36 euros, es decir, unos 3,08 euros más que hace doce meses, cuando se situaba en torno a 82,28 euros.
Pese a la subida reciente, ambos combustibles siguen por debajo de los récords alcanzados en julio de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo a 2,1 euros.
El precio final de los carburantes viene determinado por numerosos elementos: su propia cotización (independiente de la del crudo), la evolución del petróleo, la carga impositiva, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes brutos de distribución.
Además, los movimientos en la cotización del crudo no se reflejan de forma inmediata en los precios de venta al público, sino que se trasladan con cierto desfase temporal.
España sigue por debajo de la media europea
Con estos valores, la gasolina sin plomo de 95 en España continúa más barata que la media de la Unión Europea, situada en 1,853 euros por litro, y también por debajo del promedio de la zona euro, que alcanza los 1,918 euros.
En el caso del diésel, el precio en el mercado español se mantiene igualmente por debajo de la media comunitaria, de 2,099 euros, y de la eurozona, donde el litro se paga a 2,155 euros.