El Consejo de Ministros ha dado este martes el visto bueno a un nuevo Real Decreto que actualiza las condiciones para la comercialización, puesta en servicio y utilización de los equipos radioeléctricos. La norma también revisa el sistema de evaluación de la conformidad, refuerza la vigilancia del mercado y ajusta el régimen sancionador en el ámbito de las telecomunicaciones.
En concreto, el Gobierno ha dado “luz verde” a la modificación del Real Decreto 188/2016, con la finalidad de armonizar la regulación española con las recientes disposiciones comunitarias.
El texto incorpora al ordenamiento jurídico nacional la Directiva (UE) 2024/2749 y el Reglamento (UE) 2024/2747, aprobados en 2024, cuyo propósito es garantizar que situaciones de crisis, como la generada por la pandemia de la Covid-19, no distorsionen el funcionamiento ordinario del mercado interior de la Unión Europea ni limiten la libre circulación de mercancías, servicios y personas, asegurando al mismo tiempo la disponibilidad de bienes y servicios esenciales para la población.
El Real Decreto aprobado hoy fija procedimientos de emergencia para la introducción en el mercado de equipos radioeléctricos, que se aplicarán cuando se active el modo de emergencia del mercado interior y siempre que ese tipo de equipo haya sido identificado como bien pertinente para crisis.
Asimismo, la norma dispone que los organismos encargados de la evaluación de la conformidad otorguen prioridad a los equipos considerados relevantes en una situación de crisis, así como a las actuaciones de vigilancia del mercado y a los mecanismos de asistencia mutua entre los Estados miembros de la UE.
Si se produjeran perturbaciones en el mercado interior, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, como autoridad competente, tendrá la facultad de autorizar, de forma excepcional y limitada en el tiempo, la puesta en el mercado de equipos radioeléctricos que no hayan superado los procedimientos ordinarios de evaluación de la conformidad. En consecuencia, estos productos no podrán exhibir el marcado CE.
Con esta vía extraordinaria se aligera la carga para los fabricantes de equipos radioeléctricos, al permitirles introducir con mayor rapidez en el mercado determinados dispositivos antes de culminar los procesos habituales de evaluación de la conformidad, de modo que esta introducción acelerada y excepcional contribuya a incrementar con rapidez el suministro de los equipos necesarios.