El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Tubos Reunidos concluye finalmente con 242 salidas voluntarias, después de que la compañía haya optado por no incluir en el expediente a los 41 trabajadores eventuales que pasaron a ser fijos y que rechazaron acogerse a las medidas planteadas. De esas 242 bajas, 179 corresponden a la planta de Amurrio (Álava) y 63 al centro de Trapagaran (Vizcaya), según detalla el escrito remitido este viernes por la dirección del grupo a la Dirección de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco.
En la comunicación enviada a la autoridad laboral, a la que ha tenido acceso Europa Press, la empresa recuerda que el 23 de marzo de 2026 trasladó a la misma Dirección de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco su “decisión final” sobre el ERE, que en ese momento afectaba a 285 empleados que se acogían de forma voluntaria, 16 menos de los inicialmente contemplados.
Posteriormente, el 25 de marzo, la Inspección de Trabajo exigió a Tubos Reunidos que, antes del 31 de marzo de 2026, transformara en indefinidos 44 contratos eventuales por circunstancias de la producción incluidos en el expediente.
Tras este requerimiento, entre el 25 y el 26 de marzo, la compañía se puso en contacto con esos 44 empleados para comunicarles su nueva condición de personal indefinido y ofrecerles la opción de sumarse al plan de bajas incentivadas “en las mismas condiciones que el resto del personal indefinido”. Tres de ellos expresaron “expresamente” su intención de acogerse al plan de salidas incentivadas, mientras que los otros 41 rechazaron adherirse.
Aplicación del ERE y centros afectados
Tubos Reunidos, que mantiene “en todos sus términos y contenidos” el ERE registrado el 23 de marzo, donde se incluye el cierre de la acería de la factoría alavesa y la externalización del área de logística, ha comunicado a la autoridad laboral su “decisión unilateral de no afectar por este ERE” a esos 41 trabajadores, todos ellos pertenecientes al centro de Amurrio.
De este modo, una vez excluidos esos 41 empleados, el expediente se aplicará sobre los restantes puestos ya notificados el 23 de marzo de 2026, “y en los mismos términos y condiciones ya indicados en dicha fecha”. En total, el ERE impacta en 242 empleos, de los que 179 se ubican en Amurrio y 63 —la misma cifra recogida en el documento anterior— en la planta vizcaína de Trapaga.