El Euríbor rebota al 2,3% tras el conflicto en Irán y el temor a más inflación

El Euríbor supera el 2,3% impulsado por el conflicto en Irán, el encarecimiento energético y el temor a que el BCE mantenga los tipos altos más tiempo.

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Edificio de viviendas en construcción,, en Madrid a 27 de enero de 2020. Eduardo Parra - Europa Press

Edificio de viviendas en construcción,, en Madrid a 27 de enero de 2020. Eduardo Parra - Europa Press

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El Euríbor ha rebasado hoy el 2,3% en su referencia diaria en un contexto de creciente inquietud por las posibles repercusiones que el conflicto abierto este fin de semana en Irán pueda tener sobre la inflación y, en consecuencia, sobre la evolución de los tipos de interés.

Este índice, utilizado como referencia principal para la mayoría de hipotecas variables en España, ha intensificado su avance en las últimas jornadas, desde el 2,222% registrado el pasado viernes —último día de febrero— hasta el 2,307%, su nivel más elevado desde diciembre de 2025.

Con los primeros datos de marzo, el Euríbor acumula ya una media mensual del 2,256%, por encima del 2,221% de febrero y del 2,245% de enero.

Los analistas apuntan a que este repunte moderado está ligado al conflicto iniciado el pasado sábado en Irán, que está impulsando al alza el coste de la energía, en particular del petróleo y del gas.

“Esta situación hace que los mercados descuenten un posible repunte de la inflación en la eurozona -que en febrero se situaba en el 1,9%- y, por tanto, que los bancos centrales, en particular el Banco Central Europeo (BCE), puedan mantener los tipos de interés altos durante más tiempo o incluso endurecer la política monetaria si la inflación supera el 2%, objetivo marcado por el organismo europeo”, explica la directora de Comunicación y portavoz de iAhorro, Laura Martínez, en declaraciones a Europa Press.

En este escenario, la experta indica que habrá que prestar especial atención a los mensajes y decisiones de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en la reunión del próximo 19 de marzo. No obstante, admite que este nuevo contexto ha alterado la previsión del comparador sobre el rumbo de los tipos oficiales y, en paralelo, del Euríbor.

Posible giro al alza en los tipos

Tras la reunión de febrero, en la que el BCE optó por mantener sin cambios el precio del dinero, iAhorro contemplaba que el siguiente movimiento sería a la baja. Ahora, la percepción “es la contraria”. “Si se modifican los tipos en los próximos meses, lo más probable es que sea al alza”, comenta Martínez. Así, el comportamiento del Euríbor en estos tres últimos días ya está incorporando ese cambio de expectativas y explica que avance más de lo previsto hace apenas una semana.

“De mantenerse la tensión geopolítica y la presión sobre los precios energéticos, es probable que este indicador termine el mes entre el 2,3% y el 2,4%, y que siga en esta línea hasta que la situación se estabilice”, agrega.

En la práctica, advierte de que esto podría traducirse en un incremento de la cuota mensual en la próxima revisión de muchas hipotecas variables, si bien matiza que no será un “salto dramático”. “Sí es un aviso de que la tendencia se está movimiento ligeramente por encima de lo esperado, por lo que conviene seguir de cerca la evolución de los mercados y del conflicto”, ha subrayado.

Por otro lado, el consejero delegado y presidente de Rastreator, Víctor López, coincide en que el repunte del índice está directamente relacionado con un entorno de mayor incertidumbre. “Cuando aumenta la volatilidad o surgen factores geopolíticos que pueden afectar a la inflación o al crecimiento, el mercado tiende a ajustar rápidamente sus previsiones y eso se traslada al índice”, responde a preguntas de Europa Press.

En este sentido, señala que los titulares de hipotecas a tipo variable pueden comprobar que las próximas revisiones no reflejarán descensos “tan rápidas como muchos esperaban hace unos meses”. Aun así, insiste en que no se está produciendo un “cambio brusco de escenario”, sino un reajuste de las expectativas.

López considera que este periodo puede ser una oportunidad para estudiar si merece la pena pasar a una hipoteca a tipo fijo, renegociar condiciones o amortizar parte del préstamo, ya que “puede marcar una diferencia relevante” en el coste total de la financiación.