El Euríbor, índice clave para fijar el interés de la mayoría de hipotecas y otros créditos a tipo variable, ha cerrado marzo en el 2,565%, claramente por encima del 2,221% registrado en febrero. Este avance se atribuye al giro en las expectativas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) tras el nuevo repunte de la inflación ligado al conflicto en Oriente Próximo, según datos consultados por Europa Press, pendientes aún de la validación del Banco de España.
Entre febrero y marzo, el indicador ha escalado 34,4 puntos básicos, lo que supone el aumento intermensual más intenso desde octubre de 2022 y evidencia una mayor volatilidad y un cambio de rumbo en su trayectoria. Si se compara con febrero del año pasado, cuando se situó en el 2,398%, el encarecimiento es de 16,7 puntos básicos.
Con este nivel, un titular de hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,99% sobre Euríbor y revisión anual en marzo, verá cómo su cuota se incrementa en 13,96 euros al mes, lo que se traduce en unos 167,52 euros adicionales al año.
De este modo, tras dos ejercicios consecutivos de descensos, el importe mensual de una hipoteca a tipo variable vuelve a subir por primera vez en dos años, rompiendo la racha de alivio para estos deudores.
El cálculo elaborado por Europa Press refleja el impacto máximo para quien tenga un préstamo con ese capital pendiente y se encuentre al inicio de la vida del crédito (con 30 años aún por amortizar), ya que cualquier modificación en el tipo de interés en las primeras fases afecta más al recibo al quedar todavía mucho principal por devolver.
En este contexto, el analista hipotecario del comparador HelpMyCash.com, Miquel Riera, subraya que la subida de marzo "es la de mayor magnitud desde octubre de 2022". Entonces, el Euríbor pasó del 2,233% al 2,629% en apenas un mes, impulsado por la inflación derivada de la guerra en Ucrania.
Por su parte, el portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, Pedro Ruiz, explica que "el Euríbor ha girado al alza drásticamente en el mes de marzo a consecuencia de la guerra que se está librando en Irán. El efecto más visible del conflicto bélico es la escalada del precio del petróleo y del gas, especialmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz. En este contexto, el mercado empieza a descontar futuras subidas en los tipos de interés para contener el crecimiento en los precios que ya se está produciendo".
Ante este nuevo escenario, la directora de Comunicación y portavoz del comparador y asesor hipotecario iAhorro, Laura Martínez, admite que "el Euríbor vuelve a tensionar las hipotecas variables". Y añade: "Dejamos atrás el periodo de alivio y entramos en una fase de mayor incertidumbre. Este tipo de movimientos tan bruscos no son habituales en el indicador y generan inquietud entre los hipotecados, especialmente entre aquellos con préstamos a tipo variable".
Martínez recuerda además que, hasta ahora, los tipos oficiales del BCE se habían mantenido sin cambios en el 2% desde junio de 2025, pero que el nuevo contexto geopolítico "ha cambiado radicalmente esas expectativas". Por ello, sostiene que, con la situación actual, "será más difícil anticipar la evolución del índice, ya que dependerá en gran medida de cómo se desarrollen tanto la inflación como la situación geopolítica".
Respecto al techo de las futuras subidas, los expertos centran la atención en las próximas decisiones del BCE. En este sentido, el portavoz de Kelisto apunta que, tomando como referencia el Euríbor diario, el mercado empieza a asumir que la institución "puede subir los tipos hasta el 3%, es decir, un punto por encima del nivel actual". Durante las dos últimas semanas de marzo, la tasa interbancaria se ha movido en torno al 2,9%.
En la misma línea, el analista de Mercados de Ebury, Diego Barnuevo, considera que "el Euríbor podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, al menos hasta que aparezcan señales más sólidas y creíbles de desescalada en el conflicto y de acercamiento de posturas entre ambas partes".
Según Barnuevo, si se produjera una relajación del conflicto en un horizonte relativamente cercano, "cabría esperar una corrección en las expectativas de subidas de tipos y del Euríbor a 12 meses". No obstante, matiza que, cuanto más tiempo permanezcan elevados los precios de la energía, "más pegajoso se mantendrá el índice de referencia para las hipotecas variables en torno a los niveles actuales".