El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha comenzado a remitir cuestionarios a sus países miembros con el fin de recabar su postura sobre una posible reanudación de las relaciones con Venezuela, en un movimiento clave para que el organismo vuelva a establecer contactos con el país latinoamericano tras la llegada al poder de Delcy Rodríguez, posterior a la detención del presidente de Nicolás Maduro.
Coincidiendo con el arranque de las reuniones de primavera en Washington, el FMI está enviando esta semana el formulario a sus directores ejecutivos, quienes lo trasladan después a los gobiernos de los Estados miembros, según informa “Bloomberg”.
No obstante, las reglas internas del FMI impiden que el Ejecutivo venezolano pueda mantener vínculos formales, abrir un canal de diálogo o acceder a la financiación del organismo mientras el nuevo Gobierno de la presidenta encargada no cuente con el reconocimiento de la mayoría de los países integrantes de la institución.
Las relaciones entre Caracas y el Fondo se fueron deteriorando con la llegada al poder de Hugo Chávez, que llegó a solicitar la desaparición del organismo, al que acusaba de defender los intereses de Estados Unidos y de ser responsable de las políticas que desembocaron en la crisis financiera de 2008.
Desde 2004, el FMI ha dejado de difundir la revisión periódica de la economía venezolana, el llamado Artículo IV, y en 2018 el Directorio Ejecutivo del organismo aprobó una declaración de censura contra el país por no remitir la información económica requerida.
Asimismo, en 2019 el Fondo bloqueó el acceso de Venezuela a los Derechos Especiales de Giro (DEG), la divisa de reserva del organismo, dejando al país sin esa fuente de liquidez internacional.