El fondo de pensiones danés AkademikerPension, que canaliza el ahorro de profesores, catedráticos universitarios y otros académicos en Dinamarca, ha decidido eliminar su posición en bonos del Tesoro de Estados Unidos, valorada en torno a 100 millones de dólares (86 millones de euros), debido a la "precaria situación financiera" del Gobierno estadounidense.
La gestora ha querido marcar distancias con la controversia política generada por el interés del presidente de EEUU, Donald Trump, en anexionarse Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, y admite que este episodio no ha sido un obstáculo para adoptar su decisión.
"No nos centramos en los bonos del Tesoro como tales en nuestra estrategia de inversión, pero los hemos utilizado para fines de liquidez y gestión de riesgos durante muchos años", ha explicado a Europa Press por correo electrónico el director de Inversiones de AkademikerPension, Anders Schelde.
En la misma línea, Schelde indica que la medida "se basa en la precaria situación financiera del Gobierno estadounidense", lo que lleva al fondo a considerar necesario buscar otra vía para gestionar la liquidez y el control de riesgos. "Ahora la hemos encontrado y la estamos ejecutando", ha añadido.
"No está directamente relacionado con la actual disputa entre EEUU y Europa, pero, por supuesto, eso no dificultó la decisión", ha remachado el responsable de inversiones.
AkademikerPension administra los ahorros de 174.500 partícipes, con una cartera valorada en 164.000 millones de coronas danesas (21.950 millones de euros), siempre en beneficio de sus miembros.
Este martes, en una comparecencia ante la prensa en la localidad suiza de Davos, el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, quitó hierro a las informaciones sobre una posible reacción europea a las amenazas arancelarias de Donald Trump vinculadas a Groenlandia mediante la venta masiva de bonos del Tesoro estadounidense.
Sobre este punto, Bessent afirmó que se trata de una "narrativa completamente falsa" y ajena a los planes de los gobiernos europeos. "Carece de lógica", sostuvo, descartando que la Unión Europea o el Reino Unido estén preparando represalias financieras que supongan una preocupación para Estados Unidos.