El Frob, que ostenta la posición de segundo mayor accionista de CaixaBank, ha emitido un voto en contra de la nueva política de remuneraciones del consejo de administración de la entidad, en la que se contempla un incremento de las retribuciones. No obstante, fuentes del Ministerio de Economía, Empresa y Comercio han señalado a Europa Press que esta decisión “no tiene nada que ver” con la gestión del banco.
El pronunciamiento se ha producido durante la Junta General de Accionistas celebrada este viernes en el Palau de Congressos de València, en la que se han validado todos los puntos sometidos a votación, entre ellos la política de retribuciones.
Según las mismas fuentes, el sentido del voto responde a la norma interna del Frob de no respaldar incrementos salariales superiores a los aplicados a la plantilla de la entidad. La nueva política contempla una mejora del salario fijo y de las aportaciones a los planes de ahorro del consejero delegado, Gonzalo Gortázar, del 3%, así como un aumento del 49,7% en su retribución variable, lo que supone un alza total del 19,7% en caso de alcanzar todos los objetivos fijados.