La principal referencia europea del gas natural, el contrato TTF que se negocia en los Países Bajos, registraba a las 10.40 horas un repunte superior al 33% en un contexto marcado por una nueva oleada de ataques sobre Irán por parte de Israel y Estados Unidos (EEUU), así como por la amenaza de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar cualquier barco que atraviese el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de gas y petróleo.
En concreto, en torno a las 10.38 horas el gas natural en el mercado europeo avanzaba un 33,2%, hasta los 57,596 euros por megavatio hora.
Con todo, esta materia prima llegó a negociarse a 59,165 euros, lo que implica un incremento del 36,8% frente a los 43,25 euros registrados al cierre del mercado el pasado lunes.
En medio de este clima de tensión, el Ibex 35 arrancó la sesión de este martes con un retroceso del 1,54%, pero una hora y media después de la apertura intensificaba las pérdidas hasta el 3,6%, colocándose en los 17.229 puntos.
El resto de plazas europeas también sufrían descensos significativos. Tras abrir con caídas de entre el 1% y el 2%, a las 10.30 horas los recortes se ampliaban hasta un rango de entre el 2,3% y el 3,5%, con Milán y Fráncfort como los índices más castigados.
Junto al fuerte repunte del gas, el precio del crudo avanzaba más de un 5%, mientras que el oro cedía ligeramente después de haber comenzado la jornada con una subida cercana al 0,3%.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este lunes un ataque de sus fuerzas contra un petrolero supuestamente vinculado a Estados Unidos --identificado como “Athe Nova”, con bandera de Honduras-- en el estrecho de Ormuz.
Además, las fuerzas iraníes han advertido de que atacarán cualquier buque que cruce el estrecho de Ormuz tras asegurar que el tránsito se encuentra interrumpido en respuesta a las acciones de EEUU e Israel contra territorio iraní.
El estrecho de Ormuz, un cuello de botella para el crudo y el gas
El estrecho de Ormuz constituye la ruta más importante del planeta para el transporte de petróleo y gas. Por este corredor marítimo pasa aproximadamente uno de cada cinco barriles de crudo, de modo que cualquier alteración en su operativa tiene un efecto inmediato sobre la economía mundial, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras los ataques de EEUU e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se ha situado en el epicentro de la atención económica internacional y vuelve a plantearse el escenario de un cierre prolongado de este paso estratégico.
En la práctica, Ormuz actúa como un embudo por el que debe transitar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo. Desde esta zona parten las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores regionales. La mayor parte de los volúmenes que cruzan el estrecho carecen de rutas alternativas para abandonar la región, según la EIA.
Situado entre Omán e Irán, el estrecho de Ormuz enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. En 2024, en torno a una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) utilizó este corredor, principalmente procedente de Qatar.
La EIA calcula que en 2024 el 84% del petróleo crudo y condensados y el 83% del GNL que atravesaron Ormuz tuvo como destino los mercados asiáticos.
China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, concentrando conjuntamente el 69% de todos los flujos de petróleo crudo y condensado que salieron por Ormuz en 2024.
En paralelo, EEUU importó en 2024 alrededor de 0,5 millones de barriles diarios de petróleo crudo y condensado de países del golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, lo que supone aproximadamente el 7% de las compras totales de crudo y condensado del país norteamericano.
Pese a ello, las importaciones estadounidenses de crudo procedente de países del golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi cuatro décadas, debido al aumento de la producción interna y al incremento de las compras a Canadá, según la EIA.
España, exposición limitada al estrecho de Ormuz
En el caso de España, la dependencia directa de Ormuz es reducida gracias a la diversificación geográfica de las fuentes de suministro energético. Las importaciones de crudo sumaron 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que supone un descenso del 4,9% respecto al año anterior.
En este sentido, el Gobierno calcula que solo alrededor del 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España pasa por el estrecho de Ormuz, según señaló la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.