El Consejo de Ministros ha dado luz verde, a propuesta del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, a un anteproyecto de ley destinado a modernizar y reforzar los instrumentos financieros públicos que respaldan la internacionalización de la economía española, con la finalidad de ajustarlos al contexto internacional actual.
Con esta iniciativa se atienden las recomendaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y se avanza en la coordinación, la planificación estratégica y la eficiencia del entramado público de apoyo financiero a la actividad exterior, de manera que las empresas españolas, especialmente las pymes, dispongan de mayor estabilidad, previsibilidad y capacidad para invertir, mediante herramientas más flexibles y ágiles, adaptadas a las necesidades reales del tejido empresarial.
Entre las principales novedades figura la creación de un órgano interministerial único encargado de la valoración y el seguimiento, así como el refuerzo de la planificación estratégica de los instrumentos, lo que permitirá acelerar la toma de decisiones, homogeneizar procedimientos y asegurar una gestión más coherente del conjunto de instrumentos financieros públicos orientados a la internacionalización.
Este marco renovado incrementa la capacidad del sistema para acompañar a las empresas españolas en un escenario global particularmente complejo, mitigando los riesgos financieros que actualmente pueden frenar su actividad exterior y la inversión asociada, y aumentando así la eficacia del respaldo público.
El anteproyecto amplía además el ámbito de actuación de uno de los principales instrumentos financieros públicos, el Convenio de Ajuste Recíproco de Intereses (CARI), que pasa a cubrir proyectos de inversión tanto en el extranjero como en España, siempre que se trate de iniciativas sostenibles o estratégicas, prestando especial atención a aquellas con impacto climático positivo.
Tipos de interés fijos y competitividad exterior
El CARI permite cubrir el riesgo de tipo de interés en operaciones de financiación a largo plazo, facilitando que las entidades financieras puedan ofrecer tipos de interés fijos y estables en proyectos vinculados a la exportación y a la inversión internacional. De este modo, contribuye a mejorar la competitividad de las empresas españolas en los mercados exteriores.
La ampliación del campo de actuación del CARI hará posible un respaldo financiero más completo y alineado con las necesidades reales de las compañías, con un efecto especialmente favorable para las pymes.
Así, las pequeñas y medianas empresas contarán con mayor estabilidad, previsibilidad y capacidad de inversión, reduciendo los riesgos financieros que pueden frenar su salida al exterior y su participación en proyectos de mayor dimensión.
Más estabilidad y gestión integrada de riesgos
El anteproyecto incorpora igualmente otras actualizaciones en el funcionamiento del CARI que ayudan a proporcionar una mayor estabilidad en la financiación de proyectos de exportación e inversión, tanto internacional como en España.
La reforma va más allá de una mera modificación aislada del CARI, integrándolo en una visión más amplia y coordinada del sistema de apoyo. En esta línea, se incluye en la planificación estratégica del conjunto de instrumentos y se refuerza su solidez financiera mediante la integración de sus activos y pasivos en el Fondo de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización (FRRI), actualmente vinculado en exclusiva al seguro de crédito por cuenta del Estado.
El “CARI” es un pilar del apoyo financiero público a la internacionalización y es gestionado por la Secretaría de Estado de Comercio, con el apoyo operativo del ICO.
En la actualidad, la cartera del CARI suma un total de 66 operaciones y 2.263 millones de créditos que se benefician de la cobertura del riesgo de tipo de interés. Desde su puesta en marcha y hasta 2025, el sistema “CARI” ha generado un beneficio acumulado de más de 750 millones de euros para el Estado.