El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha cerrado con el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), que agrupa a las principales asociaciones empresariales del transporte de mercancías por carretera, un nuevo paquete de medidas de apoyo para mitigar las consecuencias que la guerra en Oriente Medio está generando en el sector, al tiempo que analiza la concesión de subvenciones directas.
Representantes del Ministerio y del CNTC se han citado este viernes en la sede de Transportes en Madrid, donde han acordado constituir una mesa de diálogo estable. Este órgano se reunirá por primera vez el próximo lunes y contará también con la participación de responsables de los ministerios de Economía y Hacienda.
Entre las decisiones adoptadas este viernes, que se pondrán en marcha de forma inmediata mediante una nota interpretativa, figura la obligación de aplicar la fórmula de revisión del precio del transporte cuando el coste del combustible haya experimentado una variación igual o superior al 5% (o un umbral menor si así lo pactan las partes).
Igualmente, se establece que los precios medios del gasóleo que se utilicen como referencia deberán calcularse sin incluir impuestos, es decir, sin el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) ni el IVA, y que en la revisión del precio del transporte no podrán computarse las bonificaciones ni las ayudas extraordinarias y temporales ya vigentes, como “el descuento de 20 céntimos por litro”.
El Ministerio también ha precisado que dicha bonificación se extiende al HVO y al biodiésel, que se han prorrogado los límites de los módulos y que España ha remitido ya a la Comisión Europea la notificación del esquema de ayudas, con el fin de poder rebasar el tope máximo fijado en “minimis”.
En las próximas sesiones de la mesa, se estudiará la puesta en marcha de ayudas directas al conjunto del sector que compensen los sobrecostes acumulados desde el inicio de la guerra en Irán hasta la entrada en vigor del real decreto-ley que fijó “el descuento de 20 céntimos”.
Asimismo, se planteará elevar una propuesta de modificación de la fórmula de indexación para que refleje de forma automática y definitiva las variaciones del precio del combustible en cada momento, evitando revisiones posteriores, así como la supresión del límite de 50.000 litros aplicable a la devolución del gasóleo profesional y del pacto en contrario en la obligación de detallar en la factura el ajuste derivado de la variación del precio del carburante.