El Consejo de Ministros ha dado autorización al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para sacar a concurso dos contratos, a través de Adif AV, destinados a la ejecución de otros dos tramos de plataforma de la futura Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria, con un presupuesto estimado conjunto de 356,7 millones de euros (sin IVA).
En concreto, se trata de los segmentos comprendidos entre Variante Ferroviaria de Burgos y Valle de las Navas (de 16,7 kilómetros), por 131,55 millones de euros; y Manzanos-La Puebla de Arganzón (de 7 kilómetros), por otros 225,17 millones, según ha señalado el Ministerio en un comunicado.
Con esta decisión, el Ejecutivo imprime un nuevo impulso al desarrollo de la conexión de alta velocidad que enlazará el País Vasco con la red estatal, ya que estos dos tramos se añaden al Pancorbo-Ameyugo (de 8,4 kilómetros), actualmente en obras tras adjudicarse el pasado año con una inversión de 391 millones de euros (IVA incluido).
De forma paralela, Adif está ultimando la redacción de los otros cuatro proyectos pendientes, paso previo a su licitación, para completar el resto de tramos. Las dos actuaciones que ahora se sacarán a concurso abarcan la construcción de la plataforma: el trazado y las estructuras (túneles y viaductos) sobre las que, en fases posteriores, se colocarán las vías (vía doble de ancho estándar) y los equipos y sistemas que hacen posible y gestionan la circulación ferroviaria: electrificación, señalización y telecomunicaciones.
Las obras suponen un nuevo desafío de ingeniería, ya que, para adaptarse a la orografía y al entorno de la zona de manera respetuosa, contemplan la ejecución de diversas estructuras, entre las que sobresalen trece viaductos, incluido el del río Zardorra.
Tramo Burgos-Valle de las Navas
El tramo Variante ferroviaria de Burgos-Valle de Las Navas será el primero de la nueva LAV y discurre íntegramente por la provincia de Burgos (términos municipales de Burgos, Rubena, Quintanapalla y Valle de las Navas). Incluye la construcción de seis viaductos, entre ellos los que salvan el río Vena (de 643 metros) y el arroyo del Valle (de 444 metros).
En concreto, arranca en la variante ferroviaria de Burgos, a la altura de las localidades de Villafría y Cótar, y avanza en paralelo a la línea ferroviaria convencional durante sus 3 primeros kilómetros, hasta las inmediaciones de Rubena. A partir de ahí, gira hacia el noreste hasta alcanzar el término de Valle de las Navas.
El tramo Manzanos (Álava)-La Puebla de Arganzón (Burgos) discurrirá primero por municipios de la provincia alavesa para regresar después a la burgalesa en el Condado de Treviño. En sus 7 kilómetros se suceden siete viaductos, de modo que más de 2,5 kilómetros de su longitud corresponden a estas estructuras.
Entre ellas destaca el viaducto sobre el río Zadorra, una infraestructura singular llamada a convertirse en uno de los símbolos de la línea. Con más de 1 kilómetros de longitud y 50 metros de altura, contará con un arco de hormigón de 222 metros para salvar el río, la línea de ferrocarril convencional Madrid-Hendaya, la carretera N-1 y la autovía A-1.
En paralelo, continúan las obras del primer tramo adjudicado, el Pancorbo-Ameyugo, que también constituye un "notable desafío técnico y de ingeniería" con el 77% de sus 8,4 kilómetros resueltos mediante una sucesión de tres túneles y tres viaductos, que permitirán su integración en el entorno y con la carretera N-1, a la que sobrevuela en hasta dos ocasiones.
La LAV Burgos-Vitoria, eje estratégico del Corredor Atlántico, conectará el País Vasco con la red de Alta Velocidad y recortará los tiempos de viaje con el resto del país, reforzando la cohesión y la vertebración territorial.
La nueva línea prolonga la Línea de Alta Velocidad Madrid-Valladolid-Burgos, no sólo hasta el País Vasco, donde enlazará con la que se está construyendo entre las tres capitales vascas, conocida como la "Y Vasca", sino también hasta la frontera francesa por Irún. Estas actuaciones podrán ser cofinanciadas por el Mecanismo "Conectar Europa" de la Unión Europea (CEF).