El Gobierno eleva un 42% la base mínima de autónomos societarios y colaboradores y encarece sus cuotas

El alza del 42% en la base mínima de autónomos societarios y colaboradores encarecerá sus cuotas en 2026 y desata críticas de UPTA y ATA.

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Dos mujeres autónomas subiendo la persiana metálica de su negocio Marta Fernández Jara - Europa Press

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La base mínima de cotización de los autónomos societarios y de los familiares colaboradores se ha incrementado este año algo más de un 42%, hasta situarse en 1.424,4 euros mensuales, frente a los 1.000 euros fijados en 2025. Este cambio implicará un encarecimiento de las cuotas a la Seguridad Social correspondientes al ejercicio 2026, a diferencia del resto de trabajadores por cuenta propia, cuyas cuotas se han mantenido congeladas este año, según han explicado a Europa Press fuentes conocedoras de la medida.

Aunque de forma transitoria se permite que familiares colaboradores y autónomos societarios coticen en 2026 por una base mínima de 1.000 euros al mes y sigan abonando la misma cuota que hasta ahora, cuando se lleve a cabo la regularización de 2026 --prevista para finales de 2027 o principios de 2028-- deberán ingresar a la Seguridad Social la diferencia entre haber cotizado por 1.000 euros y la base que realmente les corresponde en 2026, de 1.424,4 euros, siempre que no hayan actualizado su base a esta nueva cantidad.

El desfase entre ambas bases mínimas supone unos 135 euros adicionales al mes (1.620 euros al año) en la cuota que actualmente pagan muchos familiares colaboradores y autónomos societarios a la Seguridad Social, que ronda los 315 euros mensuales cuando se cotiza por la base mínima de 1.000 euros.

En el caso de quienes ya estén cotizando por una base superior a 1.000 euros, el importe pendiente será inferior a esos 135 euros al mes (1.620 euros anuales). Por ejemplo, un autónomo societario o un familiar colaborador cuya base mínima actual sea de 1.212 euros tendrá que abonar a la Seguridad Social algo menos de 70 euros más cada mes (cerca de 840 euros al año) cuando se produzca la regularización de cuotas.

La base de 1.424,4 euros mensuales que se aplica este año a este colectivo de autónomos societarios y familiares colaboradores, que suman algo más de un millón de personas, se equipara a la del grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social, de acuerdo con la orden de cotización para 2026 publicada recientemente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Mientras que la Seguridad Social optó por extender a 2026 las cuotas que los autónomos venían abonando en 2025, tras varios intentos fallidos de subirlas, los familiares colaboradores, los societarios y los autónomos sin rendimientos no se han beneficiado de esta prórroga y pasan a regirse por las normas fijadas en el Real Decreto de 2022 que instauró el nuevo sistema de cotización por ingresos reales.

Fuentes de la Seguridad Social han señalado a Europa Press que esta decisión se adopta en los términos acordados en 2022 en el marco del sistema de cotización por ingresos reales y es “congruente con la evolución del sistema”.

En concreto, desde el organismo recuerdan que la reforma del sistema de cotización del Régimen de Autónomos de 2022 -pactada con las asociaciones de autónomos, la patronal y los sindicatos y aprobada con una amplia mayoría parlamentaria- fijó que la base de cotización de los autónomos societarios, los familiares colaboradores y quienes no declaran rendimientos no podía situarse por debajo de la base mínima del Régimen General a partir de 2026.

Así figura en el Decreto-ley que dio luz verde a la reforma y en la propia Ley General de la Seguridad Social “sin que nadie hasta la fecha lo haya cuestionado”, remarcan desde el departamento que encabeza Elma Saiz.

Del mismo modo, las mismas fuentes subrayan que no debe olvidarse que “esto redunda en más derechos para los trabajadores, que verán incrementadas las cuantías de las prestaciones que generen en un futuro”.

Malestar en UPTA y ATA

Desde UPTA, su presidente, Eduardo Abad, ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que ya advirtió a la Seguridad Social de que esta situación podía darse y considera que existe “una vía sencilla” para articular una salida: un Real Decreto-ley que prorrogue la base de cotización de los autónomos societarios y colaboradores.

“Si se ha actuado para congelar las bases de cotización de 2025, entendemos que también podría aplicarse una solución similar en este caso”, defiende Abad.

Además, el presidente de UPTA lamenta que, durante la convalidación del decreto de revalorización de las pensiones, en el que se prorrogaban las cuotas de los autónomos --pero no las de societarios y familiares colaboradores--, no se plantearan iniciativas para atajar este problema. “Confiamos en que se pueda corregir en breve en beneficio de los autónomos afectados”, ha apuntado Abad.

Por su parte, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha censurado, en declaraciones a Europa Press, que estos colectivos hayan quedado fuera de la prórroga de cuotas para 2026 y que se les haya incrementado más de un 40% la base de cotización por no disponer de unos Presupuestos en los que fijar la base mínima.

La disposición transitoria séptima del Real Decreto-ley del sistema de cotización de autónomos por ingresos reales establecía para familiares colaboradores y autónomos societarios una base mínima de 1.000 euros en 2023 y preveía que las de 2024 y 2025 se determinasen en los Presupuestos Generales del Estado.

Amor espera que, antes de que se lleve a cabo la regularización, este problema se resuelva mediante una norma con rango de ley y ha asegurado que reclamará a los grupos parlamentarios una respuesta urgente ante lo que califica de “desproporcionalidad”.