El Gobierno lanza el primer gran pedido para elevar a 350 km/h la alta velocidad Madrid-Barcelona por 97 millones

El Gobierno activa un contrato de 96,8 millones en aerotraviesas para que la alta velocidad Madrid-Barcelona pueda alcanzar los 350 km/h.

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Aerotraviesas de Adif MINISTERIO DE TRANSPORTES

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El Consejo de Ministros ha dado este martes luz verde al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para sacar a concurso, por 96,8 millones de euros (sin IVA), el suministro y traslado de nuevas aerotraviesas destinadas a la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, con las que se prevé aumentar la velocidad máxima de circulación de los trenes hasta los 350 kilómetros por hora.

Este encargo constituye el primer contrato de suministro dentro del plan de renovación integral de esta infraestructura, y se centra en el tramo comprendido entre Mejorada del Campo (Madrid) y Calatayud. Adif iniciará en este segmento las labores de modernización de la vía, precisamente en la sección donde los maquinistas vienen notificando un mayor número de incidencias.

La intervención se suma a otras actuaciones de mejora en la línea, avanzadas el pasado mes de noviembre en los Desayunos Informativos de Europa Press por el ministro de Transportes, Óscar Puente. El objetivo es alcanzar los 350 km/h frente a los 300 km/h actuales y, de este modo, acortar los tiempos de viaje entre Madrid y Barcelona.

El contrato aprobado incluye la fabricación de 680.400 traviesas equipadas con sus suelas elásticas, así como el acopio en fábrica, la carga, el transporte hasta la línea y la descarga en las zonas de acopio designadas por el gestor de la infraestructura.

El pedido se organiza en cuatro lotes, correspondientes a los siguientes subtramos: Mejorada del Campo-Brihuega (232.400 unidades); Brihuega-Alcolea (143.150 unidades); Alcolea-Ariza (166.250 unidades); y Ariza-Calatayud (138.600 unidades).

La traviesa aerodinámica o aerotraviesa es una tecnología desarrollada en España que hace posible incrementar la velocidad de circulación manteniendo los niveles de seguridad, al tiempo que mejora la fiabilidad y la vida útil tanto de la infraestructura como del material rodante, con unos costes de mantenimiento equiparables a los de la traviesa convencional.

Renovación de la línea de alta velocidad

En paralelo, Adif ha sacado a concurso por 7,67 millones de euros el contrato de suministro e instalación de placas de asiento para traviesas, elementos que refuerzan la sujeción del carril, en los tramos dependientes de las bases de mantenimiento de Brihuega (Guadalajara) y Calatayud (Zaragoza), con el fin de asegurar la fiabilidad de la vía y el confort de los usuarios.

Esta iniciativa se suma a la adjudicación de un contrato para ejecutar trabajos de tratamiento y mejora en dos viaductos del tramo Guadalajara-Calatayud de la LAV Madrid-Barcelona, el de Benamira y el de Río Blanco, ambos situados en la provincia de Soria, con una inversión de 6,32 millones de euros destinada a prolongar la vida útil y la resistencia de estas estructuras singulares.

Además, se están desarrollando distintas actuaciones para optimizar el sistema de drenaje de la línea en varios puntos. En ese marco, en 2025 se adjudicó la realización de obras para reforzar el drenaje en cinco localizaciones de un tramo de 13 km a su paso por la provincia de Zaragoza, por un importe superior a 6 millones de euros.

También se ha adjudicado, por otros 4,61 millones de euros, un contrato para ejecutar proyectos de acondicionamiento y mejora de drenajes en cuatro puntos distribuidos en dos tramos de la línea, que suman 151 km, en este caso en las provincias de Huesca, Tarragona y Girona.

Aerotraviesa: innovación para ganar velocidad

Este nuevo modelo de traviesa, fruto de un proyecto de innovación impulsado por Adif en colaboración público-privada, limita el fenómeno conocido como “vuelo de balasto”, que se produce cuando los trenes circulan a más de 300km/h, debido a las cargas aerodinámicas en la superficie de la vía, de manera que disminuye el número de impactos de partículas de balasto sobre los bajos del tren o elementos de infraestructura.

La aerotraviesa mejora la aerodinámica tren-vía, gracias a la reducción de la superficie plana de su cara superior, aumentando la distancia con la cota de balasto. De hecho, en comparación con la traviesa ordinaria, la aerodinámica consigue reducir en un 21% la carga aerodinámica en el espacio inmediatamente superior al lecho de balasto, de forma que su uso permite aumentar la velocidad del tren hasta un 12%, evitando daños en el material rodante y en la infraestructura.