El Gobierno ha decidido mantener sin cambios el precio máximo de venta del butano y el propano, al tiempo que repondrá la bonificación del 80% en los peajes eléctricos para la gran industria electrointensiva. Estas actuaciones se enmarcan en el plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio, aprobado este viernes por el Consejo de Ministros, tal y como anunció el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
Según detalló el jefe del Gobierno, la rebaja de los peajes eléctricos para las industrias electrointensivas, de las “más expuestas al 'shock' energético” por las consecuencias del conflicto en Irán, implicará un ahorro cercano a los 200 millones de euros. Así lo explicó Sánchez en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo.
El presidente subrayó que esta rebaja permitirá a estas compañías “preservar su competitividad, su actividad y miles de empleos en territorios muy importantes del país que dependen precisamente de estas industrias”. Con ello, el Ejecutivo busca amortiguar el impacto del encarecimiento energético sobre los sectores más vulnerables al alza de costes.
Entre las decisiones adoptadas figura igualmente la imposibilidad de cortar suministros esenciales a los hogares más vulnerables, la prolongación hasta finales de este año de todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, así como el refuerzo de “forma sustantiva” del bono social térmico”, destacó Sánchez.
El paquete incluye también una mayor flexibilidad legal en los contratos de suministro energético para empresas y trabajadores autónomos, con el objetivo de facilitar la adaptación de las condiciones a la volatilidad de los precios de la energía.
Impulso a la electrificación y a la soberanía energética
El segundo eje del Plan Integral incorpora medidas de carácter estructural destinadas a acelerar la electrificación de la economía y reforzar la soberanía energética. Entre ellas figuran deducciones en el IRPF para la instalación de placas solares, puntos de recarga para vehículos eléctricos y bombas de calor, así como nuevas líneas de ayuda para la climatización eficiente de edificios y el impulso de inversiones en energías renovables.
En la actualidad, en España continúan utilizando butano entre 7 y 8 millones de hogares, lo que supone aproximadamente una cuarta parte del total de viviendas del país. En el caso del propano, los usuarios se cuentan por cientos de miles, con un peso relevante en áreas donde no llega la red de gas natural.
En torno a 400.000 clientes consumen GLP por canalización (principalmente propano), muchos de ellos domésticos, en zonas sin acceso a gas natural. A esta cifra se suman los hogares que recurren al propano envasado, en bombonas de 11 y 35 kg, o a granel mediante depósito, muy habituales en viviendas unifamiliares y pequeños negocios situados en entornos rurales o periurbanos.