El Gobierno ha incorporado en un real decreto-ley una disposición específica para dejar claro que los empleados afectados por las incidencias en la red ferroviaria de Rodalies derivadas del accidente de Gelida (Barcelona) no podrán recibir sanciones por parte de sus empresas.
Esta medida figura en el real decreto-ley aprobado este martes por el Consejo de Ministros, en el que también se concretan las ayudas directas destinadas a los damnificados tanto por el siniestro de Gelida como por el de Adamuz (Córdoba).
“Las personas trabajadoras que no hayan podido acudir presencialmente a su puesto de trabajo o iniciar su prestación laboral con puntualidad como consecuencia de los accidentes ferroviarios (de Gelida y Adamuz) o de las alteraciones del servicio (de Rodalies) no podrán ser sancionadas por la empresa ni sufrir perjuicio alguno en su relación laboral”, establece esa disposición.
Asimismo, se reconoce el derecho de los trabajadores a obtener de las compañías ferroviarias justificantes que acrediten las incidencias que hayan provocado alteraciones en la prestación del servicio.
En todo caso, el texto subraya que la normativa laboral vigente ya contempla instrumentos de protección para quienes no puedan desarrollar su actividad con normalidad por causas ajenas a su voluntad. “Se introduce una disposición adicional para dotar de seguridad y tranquilidad al conjunto de personas trabajadoras afectadas por los citados accidentes”, argumenta.