La mayor parte de las medidas fiscales aprobadas en el Consejo de Ministros extraordinario, que afectan a ámbitos como la electricidad, los carburantes y la eficiencia energética, mantendrán su aplicación hasta el 30 de junio de 2026. No obstante, el Ejecutivo incorporará una “cláusula de desactivación” ligada a la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC).
El conjunto del plan está dotado con 5.000 millones de euros y, según han indicado fuentes del Gobierno, algo más de la mitad de esa cuantía, por encima de 2.500 millones de euros, corresponde a rebajas o suspensiones de impuestos.
Aunque la intención es que la mayoría de los incentivos fiscales del plan anticrisis se mantengan hasta el 30 de junio de 2026, el Gobierno ha previsto una “cláusula de desactivación” condicionada a cómo se comporten los precios.
Si el IPC de carburantes, electricidad y gas en abril es un 15% superior al IPC de esos tres componentes en abril de 2025, las medidas continuarán vigentes. En caso de que el dato sea inferior, se procederá a su desactivación. En todo caso, seguirán aplicándose con seguridad en abril y mayo, mes en el que se conocerá el dato definitivo del IPC de abril y se decidirá si se mantienen o no.
Entre las actuaciones previstas, la rebaja del IVA del 21% al 10% para gasóleo, gasolina y otros hidrocarburos tendrá un coste de 507 millones de euros para las cuentas públicas y se traducirá en un alivio directo para los consumidores.
Hacienda ha ilustrado el efecto de esta reducción fiscal sobre los combustibles. El precio de la gasolina sin plomo 95 se situaba este jueves, 19 de marzo, en torno a 1,8 euros el litro y, con la reducción fiscal, bajaría a 1,51 euros, lo que supone un ahorro de 16 euros por llenar un depósito de 55 litros.
En el caso de la gasolina sin plomo 98, que se situaba este jueves en torno a 1,94 euros el litro, con la rebaja impositiva pasaría a 1,60 euros, con un ahorro de 18,5 euros por cada depósito de 55 litros.
Respecto al gasóleo, su precio rondaba este jueves los 1,9 euros el litro y, con la reducción del IVA, descendería a 1,67 euros, de modo que el ahorro sería de 12,5 euros por cada repostaje de 55 litros.
SUSPENSIÓN DEL IVPEE Y REBAJAS EN LA FACTURA ELÉCTRICA
En lo relativo al recibo de la luz, el Ministerio de Hacienda ha incorporado al Real Decreto-ley la reducción al 10% del IVA en las facturas de consumo energético de los hogares, lo que generará un ahorro de 539,1 millones de euros para la ciudadanía. Esta medida se aplicará, por un lado, a los contratos de suministro eléctrico con una potencia contratada inferior o igual a 10 kW.
“Esto supone que se aplicará a casi la totalidad de hogares del país, incluidos aquellos que disfrutan del bono social o tengan reconocidas las condiciones de vulnerable severo u otras situaciones vigentes para luchar contra la pobreza energética”, han explicado desde el Departamento que dirige María Jesús Montero.
La rebaja del IVA al 10% se extenderá también al gas natural, las briquetas y los ‘pellets’ utilizados para calefacción.
Asimismo, se contempla una reducción del tipo del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que bajará del 5,1% al 0,5%. Además, se acuerda la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), con un impacto estimado de 50 millones de euros.
AYUDA DE 20 CÉNTIMOS PARA GASÓLEO PROFESIONAL
El paquete de apoyo incluye también una bonificación de 20 céntimos por cada litro de gasóleo profesional consumido. Esta ayuda será gestionada por la Agencia Tributaria y por las haciendas forales del País Vasco y Navarra.
La medida se dirige a los productores agrarios y a los sectores con derecho a la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos, como las empresas de transporte. No obstante, se ampliará igualmente a quienes no tienen reconocido ese derecho, por lo que alcanzará a autónomos, sociedades con licencias de transporte o titulares de autobuses urbanos, entre otros colectivos.
OTRAS MEDIDAS TRIBUTARIAS PARA EFICIENCIA Y MOVILIDAD ELÉCTRICA
En el ámbito fiscal, y con el objetivo de acelerar la electrificación del parque móvil y mejorar la eficiencia energética, se articulan incentivos en el IRPF, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras. Para la adquisición de vehículos eléctricos, se prevén deducciones en el IRPF de hasta el 15% para quienes compren un medio de transporte eléctrico “enchufable” o de pila de combustible.
El real decreto define las categorías de vehículos que dan derecho a la deducción, fija el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para su matriculación y exige que no estén afectos a ninguna actividad económica.
Otra medida relevante es la aprobación, durante 2026, de la libertad de amortización en el Impuesto sobre Sociedades para las inversiones en eficiencia energética. Este incentivo se dirige a la instalación de puntos de recarga para coches eléctricos y a la puesta en marcha de infraestructuras de autoconsumo eléctrico o de aprovechamiento térmico de energías renovables.
En materia de eficiencia energética, se reponen las deducciones en el IRPF del 20%, 40% o 60% para los contribuyentes que acometan obras de rehabilitación en viviendas o edificios con el fin de reducir la demanda de calefacción o refrigeración. Esta herramienta se considera fundamental dentro de las políticas de transición ecológica previstas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
En otros tributos, como el IBI, se introduce mediante una reforma de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales la posibilidad de que las ordenanzas municipales establezcan una bonificación de hasta el 50% para quienes instalen sistemas de aprovechamiento térmico o eléctrico de la energía solar o de la energía ambiente.
En línea con lo anterior, y a través de una nueva modificación normativa, se impulsa también una bonificación de hasta el 95% para las obras, instalaciones y actuaciones que incorporen sistemas destinados a incrementar el rendimiento térmico o eléctrico de la energía solar o de la energía ambiente.