El Gobierno ha dado luz verde, a iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a una revisión al alza del objetivo anual de incorporación de biocarburantes y otros combustibles renovables en el transporte para 2026, que pasa del 12% al 14%.
En la comparecencia posterior al Consejo de Ministros, la ministra Portavoz, Elma Saiz, subrayó la “importancia de esta medida”, recordando que el transporte representa “el 30% de la emisión de gases de efecto invernadero”.
Con este ajuste normativo se busca favorecer una adaptación gradual a la Directiva Europea, de forma que en 2030 la participación de la energía renovable en el consumo final del transporte llegue, como mínimo, al 29%.
Saiz remarcó además que la iniciativa también “supone un incremento en reforzar la prevención del fraude” y que va acompañada de disposiciones transitorias que permiten un cumplimiento parcial más flexible durante el primer semestre del año.
Ya en octubre, el departamento encabezado por Sara Aagesen sometió a consulta pública un proyecto de Real Decreto para modificar el Real Decreto 1085/2015, de 4 de diciembre, sobre fomento de los biocarburantes, y actualizar el objetivo de venta o consumo de biocarburantes para 2026, fijado hasta entonces en el 12%, con el propósito de alinearlo con el objetivo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 6% vigente.
Para determinar ese objetivo equivalente se utilizaron las previsiones de consumo energético en el transporte del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), junto con los datos de emisiones de gases de efecto invernadero comunicados por los sujetos obligados al Sistema de Información de Biocarburantes (Sicbios).
En dicha propuesta, el Ministerio ya señalaba que esta armonización respondía a la necesidad de asegurar coherencia regulatoria y evitar la existencia de metas similares que, al evaluarse con metodologías diferentes, generan inseguridad jurídica y complican su aplicación práctica para los sujetos obligados.