La portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha señalado este martes que la implicación directa de España en la guerra en Irán es “baja”, si bien ha querido lanzar un mensaje de “prudencia”.
“Indudablemente, el impacto va a depender de la duración de la situación y estamos monitorizando permanentemente la situación”, ha remarcado la portavoz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Aunque ha admitido que “es pronto” para evaluar el alcance definitivo de la crisis, Saiz ha insistido en que la exposición directa de España al conflicto es reducida, en gran medida por la diversificación del ‘mix’ energético y por la variedad de fuentes de suministro tanto de crudo como de gas.
En paralelo, el Ejecutivo está analizando cómo pueden repercutir las subidas de precios en la economía doméstica de los consumidores y en la actividad de las industrias y empresas.
Pese a este escenario, la portavoz del Gobierno ha subrayado que España está “mejor preparado” que hace unos años para afrontar una crisis de este tipo, algo que atribuye en buena medida al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos “Next Generation EU”, según ha recordado Saiz.