El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este martes con un repunte del 2,34%, lo que le ha permitido recuperar la cota psicológica de los 17.000 puntos, al situarse en los 17.324,2 enteros a las 9.00 horas, en un contexto dominado por la guerra entre Irán e Israel y Estados Unidos (EEUU).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que la ofensiva contra el país centroasiático está "prácticamente terminada". "Creo que la guerra está prácticamente terminada", afirmó en una entrevista telefónica concedida a la cadena de televisión CBS, porque "no les queda nada, no les queda nada en el sentido militar". "Se va a terminar muy rápido", subrayó.
En el ámbito corporativo, antes de que abriera el mercado se ha conocido que Grupo Volkswagen redujo en 2025 su beneficio neto un 44,3% respecto al ejercicio previo, hasta registrar unas ganancias de 6.904 millones de euros.
Asimismo, Repsol ha revisado sus métricas operativas y financieras para el periodo 2026-2028, con un plan "selectivo" de inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones de euros hasta 2028, centrado en proyectos ya aprobados por la compañía. La energética contempla repartir 3.600 millones de euros en dividendos en efectivo en los próximos tres años.
En el plano macroeconómico, el Tesoro Público español regresa hoy a los mercados de deuda con una subasta de letras a tres y nueve meses, en la que prevé colocar entre 2.500 millones y 3.500 millones de euros.
En los primeros compases de negociación, los mayores retrocesos del Ibex 35 eran para Repsol (-7,49%), IAG (-1,69%) y Naturgy (-0,24%), mientras que, en el lado de las subidas, destacaban Arcelormittal (+5,76%) y Fluidra (+4,37%).
Las principales Bolsas europeas iniciaban también la jornada con avances. En concreto, París sumaba un 1,88% y Londres un 1,44%, mientras que Fráncfort y Milán se revalorizaban un 2,09% y un 2,52%, respectivamente.
El petróleo Brent cae hasta el entorno de los 90 dólares
En este escenario de incertidumbre, el precio del barril de Brent, referencia en Europa, descendía un 8,55% en la apertura de las plazas europeas, hasta los 90,4 dólares, al tiempo que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en EEUU, cedía un 8,87%, hasta los 86,15 dólares.
Estos descensos llegan después de que Trump haya advertido a Irán de que si emprende cualquier acción que interrumpa el transporte de crudo en el estrecho de Ormuz, las fuerzas estadounidenses "lo golpearán 20 veces más fuerte que hasta ahora".
Sus declaraciones se producen después de que Teherán ofreciera paso libre a los buques de los países europeos que expulsen a los embajadores de Estados Unidos y de Israel.
"Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará 20 veces más fuerte que hasta ahora", ha manifestado el inquilino de la Casa Blanca a través de sus redes sociales.
El mandatario estadounidense ha asegurado que esta amenaza al Gobierno iraní "es un regalo de Estados Unidos a China y a todas las naciones que utilizan intensamente el estrecho de Ormuz". "Ojalá sea un gesto muy apreciado", ha apostillado.
La Guardia Revolucionaria iraní ha prometido que dejará paso libre a los buques de "cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio", mientras que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Alí Lariyani, ha advertido de que "es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el Estrecho de Ormuz" en medio de la ofensiva de EEUU e Israel contra el país centroasiático.
Por su parte, los ministros de Energía del G7, que agrupa a EEUU, Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, se reunirán de forma virtual este martes para analizar la interrupción del suministro derivada de la guerra en Irán y valorar una posible liberación de reservas de petróleo.
Este encuentro de los titulares de Energía se celebra un día después de la reunión telemática de los ministros de Finanzas del G7, que mostraron la disposición del grupo a adoptar las medidas necesarias, incluida la puesta en el mercado de reservas estratégicas de crudo, aunque sin concretar todavía una decisión.
Por último, en el mercado de divisas, el euro se cambiaba frente al dólar a 1,1656 "billetes verdes", mientras que la rentabilidad exigida al bono español a diez años se situaba a la baja, en el 3,269%.